NOESSO continua su intervención en la Prisión de Almería «El Acebuche» durante el Estado de Alarma

NOESSO participa en el Programa Marco de Intervención en Prisión desde 2019. Se hace apoyo psicológico a las personas que tienen problemas de adicciones y se encuentran en la Prisión de Almería «El Acebuche». Su equipo de psicólogas, trabajadores sociales y formadoras llevan a cabo un programa que apoya a través de actividades como atención psicológica y diferentes talleres formativos de prevención de recaídas, prevención de sobredosis, talleres de reducción del daño, además  de acompañamiento. En este programa son mujeres y jóvenes, que están privadas de libertad, y se acompaña su proceso y se ayuda a su integración en la sociedad durante el cumplimiento de sus condenas,  para poder integrarse una vez finalizado su período en la cárcel.

Pese al Estado de Alarma que se ha vivido en las últimas semanas, la ejecución del Programa Marco y las intervenciones en prisión han continuado gracias a que se ha tenido contacto a través de cartas con las personas presas, lo que ha ayudado a continuar el trabajo, el apoyo y el contacto. Muchas de ellas han estado en contacto con el equipo y se ha seguido trabajando de forma telemática. Además, ya se han dado grandes pasos en la Prisión de Almería «El acebuche» donde se ha desinfectado el centro y se ha anunciado que pronto comenzarán las comunicaciones orales.

Este Programa Marco de Intervención en Prisión surge de la convocatoria a nivel andaluz del IRPF gestionada por Federación Andaluza Enlace, red de atención a las adicciones de la que NOESSO es parte. Gracias a esta financiación se interviene para apoyar a las personas que están en prisión, mujeres y jóvenes, que se encuentran con problemas de adicciones.

En el trabajo de NOESSO por la integración social de las personas, NOESSO no solamente trabaja en la Prisión con este Programa Marco, también con el Programa Reincorpora de La Caixa mantiene un trabajo de intervención con las personas presas que ha continuado en el Estado de Alarma a través de cartas, se han realizado videollamadas y trabajado por medios telemáticos.

 

Taller de «mascarillas solidarias» desde la Comunidad Terapéutica de NOESSO

NOESSO comenzó ayer la realización de un taller de «Mascarillas Solidarias» con las personas que se encuentran en su Comunidad Terapéutica. Desde el equipo de profesionales de NOESSO junto a las personas que se encuentran en la comunidad, ya se han hecho 25 mascarillas para la mejora de las condiciones higiénicas. En primer lugar, la idea es poder dar respuesta a las necesidades que hay en las diferentes instalaciones y centros de NOESSO, donde hay decenas de trabajadores y trabajadoras, y usuarios y usuarias de las actividades de la entidad. Sin embargo, una vez se cubran las necesidades se continuará con el taller para dar respuesta a las necesidades de otras entidades sociales del entorno.

Como nos cuenta José Luis del equipo de NOESSO, no es esta la única medida que ha cambiado en plena crisis del COVID-19: «El ambiente es tranquilo en general, y hemos adoptado un Plan Especial donde tratamos la situación con más terapia de conversación, realizamos actividades ocupacionales diferentes, y más videollamadas de las personas que están en la comunidad a sus familiares para que haya más tranquilidad, más conexión con el exterior en este momento de confinamiento temporal». Además, el equipo de profesionales ha realizado un nuevo calendario de turnos, para poder continuar dando servicio a las personas y cuidando las medidas para la reducción del contagio lo máximo posible.

 

No bajamos la guardia en el Día Mundial de Lucha contra el Sida

Las entidades de adicciones recuerdan que siguen existiendo muchos retos en materia de VIH-Sida. Con motivo del 1 de diciembre, Día Mundial de Lucha contra el Sida, la Federación Andaluza ENLACE y sus 90 entidades, entre las que se encuentra NOESSO, recuerdan que no hay que bajar la guardia en materia de prevención y atención de VIH-Sida.

En las últimas décadas, importantes avances médicos han permitido, no solo tener una esperanza de vida igual a las personas no infectadas sin llegar nunca a desarrollar Sida, sino también mantener al virus indetectable y, por lo tanto, intransmisible. En este sentido, la labor de las instituciones y de las entidades sociales ha sido clave. En primer lugar, se ha facilitado el acceso a la prueba y al tratamiento, especialmente a los colectivos más vulnerables. Junto al tratamiento médico, se ha afianzado la importancia de cubrir otras necesidades vitales para lograr el éxito del proceso terapéutico, potenciando las intervenciones desde el ámbito psicosocial. Por último, la realización de numerosas campañas de prevención y sensibilización entre la población ha contribuido, no solo a reducir el número de transmisiones, sino también a mejorar el conocimiento de la enfermedad y la imagen social de las personas que conviven con el VIH-Sida.Pese a todos estos avances, si consideramos los objetivos propuestos por ONUSIDA para erradicar la pandemia en 2030 a nivel mundial, observamos que aún quedan importantes retos por delante y temas en los que hay que seguir incidiendo. A continuación, trataremos de exponer los aspectos que consideramos más urgentes en la prevención y atención del VIH-Sida en Andalucía, desde el ámbito de las adicciones.

Es innegable el hecho de que el perfil de persona con VIH-Sida ha cambiado y la vía de transmisión más frecuente ya no es el uso de drogas inyectables sino las relaciones sexuales. No obstante, factores como los nuevos usos de drogas en contextos de ocio, donde se dan prácticas sexuales de riesgo, o los flujos migratorios desde países donde el consumo por vía intravenosa sigue siendo habitual, no permiten bajar la guardia en la intervención desde el ámbito de las adicciones.

En primer lugar, entendemos que es prioritario continuar trabajando desde un enfoque integral, especialmente, con los colectivos más vulnerables como son las personas sin hogar, las personas en entornos de prostitución, las personas migrantes o las personas privadas de libertad. Así, las intervenciones específicas encaminadas a facilitar el acceso a los recursos sanitarios, en el caso de ciertos colectivos como pueden ser las personas sin hogar o las personas migrantes, tienen que ir necesariamente acompañadas de otro tipo de intervenciones que favorezcan el éxito del tratamiento. Facilitar el acceso a la prueba, hacer un acompañamiento en el proceso de la enfermedad o dotar de herramientas para mejorar los hábitos de salud sexual son aspectos clave, pero no podemos descuidar otros básicos como son la vivienda, el sustento, la atención psicológica o el acceso al mercado laboral.

Además, dentro de este enfoque integral, es esencial insistir en la importancia de que todas las actuaciones sean llevadas a cabo desde una perspectiva de género que atienda las necesidades específicas de cada persona. En el caso de las mujeres, es muy necesario incidir en materia de salud sexual y afectiva, fomentando el empoderamiento en cuanto a medidas de autocuidados, de manera que sean ellas quienes tomen la iniciativa y el control sobre la protección en sus relaciones. En el caso de los hombres, es necesario incidir en la disminución de la asunción de riesgos relacionados con las relaciones sexuales. Para ello, debemos seguir construyendo espacios de confianza desde los que abordar la atención de las personas con VIH-Sida partiendo de los condicionamientos de género.

En nuestro país, entre las mujeres, la transmisión heterosexual constituye la gran mayoría, con un 85,0% de los nuevos diagnósticos. Las mujeres se diagnostican cada vez a una edad mayor, y en una situación inmunológica peor que los hombres. Entre los nuevos diagnósticos de VIH en las mujeres, más de la mitad son en mujeres inmigrantes.

En materia de prevención, la reducción de la percepción de riesgo, especialmente entre la población más joven, ha favorecido en los últimos años el repunte de transmisiones no solo de VIH-Sida sino también y, de manera significativa, de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la sífilis, la gonorrea o la clamidia. Además, como hemos apuntado anteriormente, ciertos contextos de ocio o nuevas prácticas como el ChemSex, donde se combina el consumo de sustancias con la práctica de relaciones sexuales, han favorecido una relajación a la hora de emplear métodos preventivos. Es urgente, por tanto, seguir apostando por medidas de prevención eficaces como puede ser la implantación efectiva de la profilaxis preexposición (PrEP), método que reduce el riesgo de contraer VIH-Sida, al tiempo que seguir promoviendo el uso del preservativo como único método efectivo para evitar la transmisión de las ETS.

La incorporación de la PrEP en la prestación farmacéutica del Sistema Nacional Salud a partir del 1 de noviembre es una de las grandes demandas alcanzadas este año y su implementación efectiva deber ser realizada con la mayor diligencia por las Comunidades Autónomas, de forma que el acceso a la misma sea equitativo y rápido en todo el Estado. La PrEP ha de servir para articular un nuevo abordaje de la salud sexual capaz de dar respuesta a las nuevas necesidades a las que nos enfrentamos y debe complementarse con mayores esfuerzos en el ámbito de la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano, porque en nuestro país más del 45% de nuevos diagnósticos son tardíos, lo que pone en riesgo la vida de las personas afectadas y ocasiona que el VIH siga expandiéndose.

Otra cuestión importante y menos abordada, es cómo afecta el envejecimiento a las personas con VIH-Sida. No es raro que quienes han sobrevivido a la enfermedad después de un largo proceso, hayan sufrido otras enfermedades oportunistas como la neumonía o la tuberculosis. Al llegar a una edad avanzada, estas personas ven mermada su salud más allá de los condicionantes propios de la edad. Si además la persona ha tenido una detección tardía o no ha sido tratada correctamente a lo largo de las diferentes etapas de la enfermedad, como ocurre a menudo entre los colectivos más desfavorecidos, la calidad de vida se reduce en mayor medida.

Por último, en relación a la evolución de la imagen social de las personas con VIH-Sida, son muchos los logros obtenidos gracias a numerosas campañas de sensibilización que, en los últimos años, han posibilitado la eliminación de prácticas discriminatorias como las que limitaban el acceso a determinados puestos de trabajo. Sin embargo, aún queda mucho por hacer en esta materia. Es preciso facilitar herramientas que ayuden a superar el estigma, proporcionar asesoramiento legal para luchar contra la discriminación y, en definitiva, fomentar una cultura de respeto e igualdad de oportunidades desde la Administración Pública y las organizaciones sociales para seguir avanzando hacia una sociedad más justa.

Desde el pasado 1 de diciembre hemos vivido en nuestro país momentos para la esperanza. Hemos asistido al final de las exclusiones de las personas con VIH en el acceso al empleo de la función pública, lo que supone un gran avance contra la discriminación y exclusión en el ámbito laboral, que se debe implementar con una adecuada legislación que impida la discriminación de las personas seropositivas tanto en el acceso al empleo como en su permanencia.

Durante el Día Mundial de 2018, el Ministerio de Sanidad lanzaba el Pacto Social contra la discriminación asociada al VIH. Un documento muy esperado e impulsado por el Plan Nacional del Sida con la participación de otros ministerios, sociedades científicas, universidades, sindicatos y sociedad civil, pero que tras un año de su presentación aún requiere de una implementación real y efectiva.

Existen otros muchos retos que abordar; las reivindicaciones de las personas supervivientes, la atención sanitaria en el medio penitenciario, la asistencia sanitaria a personas inmigrantes en situación irregular, la contribución de España a la respuesta global al VIH (en la que ya el Gobierno ha anunciado que aportará 100 millones de euros al Fondo Global para la Lucha contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis) y un largo etcétera que organizaciones que trabajamos en VIH seguiremos reclamando todos los días.

Alcanzar una generación libre de VIH es posible, pero sólo lo alcanzaremos si ponemos en primer lugar la lucha contra la serofobia y para eso debemos visibilizar a las personas con VIH que tantas veces son olvidadas.

El Día de la Merced pedimos más atención para las personas reclusas

Con motivo del Día de la Merced, Patrona de las cárceles, la Red UNAD (a la que pertenece NOESSO) quiere visibilizar la situación de la población reclusa con problemas de adicciones, un colectivo cargado de estigmas que apenas interesa a la población en general y cuyos problemas tienen un escaso reflejo en los programas electorales. El pasado año, el 20% de los servicios asistenciales que prestó UNAD se destinaron a personas internas en centros penitenciarios.

En este día, la red UNAD reclama una mayor apuesta pública por la incorporación social de las personas privadas de libertad. En la Merced 2019, UNAD quiere reclamar a los responsables políticos que se usen más la alternativas a la prisión para este colectivo, medidas sin duda más beneficiosas para el conjunto de la sociedad porque está demostrado que ayudan a reducir la reincidencia en el delito cometido a causa de la adicción. En concreto, UNAD reclama que medidas como salidas terapéuticas a nuestras entidades o salidas para participar en programas de voluntariado se extiendan a personas con problemas de adicciones o de exclusión social que quieren una oportunidad en su vida. Especialmente urgente es la situación de las personas con problemas graves de salud mental que a día de hoy llenan las prisiones españolas.

Según el estudio anual que edita la Red de Atención a las Adicciones, el 42% de las entidades que forman parte de UNAD pertenecen a algún Consejo Social Penitenciario. El pasado año la Red UNAD abordó -gracias a la financiación del IRPF– cinco programas específicos y 12 proyectos destinados a población reclusa con problemas de adicciones, lo que benefició a más de 1.400 personas reclusas en nuestro país.

10 RETOS PARA LAS ENTIDADES DE ADICCIONES DE ANDALUCÍA

Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas

 

 

Con motivo del 26 de junio, Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, la Federación Andaluza ENLACE y sus 92 entidades, entre las que se encuentra la Asociación NOESSO (No Estás Solo), han puesto en marcha la Campaña #RetosAdicciones, para sensibilizar acerca de los 10 retos que consideran más importantes y urgentes para el sector.

A lo largo del mes de junio, ENLACE y sus entidades han ido publicando en redes sociales bajo el hashtag #RetosAdicciones todos los vídeos de apoyo que han recibido para sumarse a los siguientes retos:

#AdiccionesPrevención

Más programas de prevención de drogodependencias y otras conductas adictivas sin sustancia.

¿Por qué? Porque está demostrado que la intervención en edades tempranas con los colectivos más vulnerables ofrece mejores resultados a la hora de prevenir consumos problemáticos de drogas y otras adicciones (juegos online y presenciales, nuevas tecnologías, etc.).

Pedimos: Mayor inversión y continuidad en los programas de prevención, más coordinación y trabajo integral de los recursos, mayor regulación del acceso y publicidad de las sustancias y espacios de juego (online y presenciales).

#AdiccionesJuego

Regulación más restrictiva del juego y las casas de apuestas.

¿Por qué? En los últimos años está creciendo la adicción al juego on-line y a las apuestas, sobre todo entre los/as más jóvenes. Las apuestas deportivas en directo han crecido un 13,13% a lo largo del 2018, el bingo lo ha hecho en un 12,03% y el casino online en un 32,59%. Muchos/as jóvenes y sus familias están sufriendo las consecuencias de esta adicción: deudas, hurtos y delitos menores para conseguir dinero, abandono de los estudios, etc.

Pedimos: Una regulación más restrictiva respecto a las actividades de emisión de publicidad sobre juegos y apuestas online y mayor control en la concesión de licencias a locales de esta naturaleza.

#AdiccionesSaludMental

Recursos específicos para atender a las personas con problemas de adicciones y salud mental (patología dual).

¿Por qué? Actualmente solo existen estancias breves en Unidades de Hospitalización psiquiátrica para estabilizar a las personas con patología dual, y cuando estas reciben el alta, no cuentan con recursos específicos de continuidad. Muchas de ellas terminan viviendo en la calle, perdiendo lazos familiares y sociales por la dificultad de abordar su problemática.

Pedimos: Que las personas con patología dual puedan recibir un tratamiento psico-social y educativo en centros de día que favorezca su estabilidad y el mantenimiento de lazos familiares y sociales.

#AdiccionesPrisión

Atención sanitaria digna para las personas presas.

¿Por qué? El 40% de las personas presas tienen problemas de enfermedad mental, la tasa de tuberculosis es 11 veces mayor dentro que fuera de las prisiones y más del 20% de las personas enfermas de Hepatitis C no reciben tratamiento. Actualmente, la asistencia sanitaria en las prisiones depende de Instituciones Penitenciarias y no se está garantizando el derecho a la salud en igualdad de condiciones que al resto de la población.

Pedimos: La transferencia de la sanidad penitenciaria a las Comunidades Autónomas, en nuestro caso al SAS, tal y como está previsto en la Ley 16/2003 de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, aumentando el número de profesionales, el acceso a tratamientos específicos (incluyendo drogodependencias y salud mental), etc.

#AdiccionesMujeres

Mejorar la atención a las mujeres con problemas de adicciones, ofreciendo una atención integral en situaciones de violencia de género.

¿Por qué? Las mujeres acuden menos a los recursos de la red de adicciones y, cuando lo hacen, la atención que reciben no está adaptada a sus necesidades, lo que hace que su permanencia en los mismos sea menor. Además, a esto se añade el alto porcentaje de estas mujeres que han sufrido violencia de género (superior al 80%), que no encuentran una atención rápida e integral a sus problemas por la falta de coordinación de los recursos.

Pedimos: Que los recursos y programas de adicciones se adapten a las necesidades de las mujeres, incorporando la perspectiva de género en su diseño y desarrollo y poniendo en marcha programas específicos para aquellas que son víctimas de violencia de género.

#AdiccionesCriminalización

No criminalizar a las personas consumidoras de drogas.

¿Por qué? Las personas consumidoras pueden recibir sanciones administrativas por consumo y tenencia en vía pública a partir de 601 € por la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. Además, casi un 60% de las personas presas se encuentran en la cárcel por delitos menores relacionados con su adicción a las drogas.

Pedimos: Más inversión en prevención y reducción de daños y menos en persecución de las personas consumidoras; posibilidad de suspender las sanciones administrativas cuando la persona se someta a tratamiento de deshabituación; mayor aplicación de medidas alternativas a la prisión para personas drogodependientes; una apuesta decidida por la justicia restaurativa para resolver conflictos.

 #AdiccionesDesintoxicación

Servicio permanente de Unidades de Desintoxicación Hospitalaria.

¿Por qué? A lo largo de los años ha ido disminuyendo el número de camas hospitalarias ofertadas para aquellas personas más vulnerables y deterioradas por su adicción a las drogas. Actualmente existen solo tres UDH en Andalucía (San Lázaro en Sevilla, Virgen de las Nieves en Granada y Punta de Europa en Algeciras) y funcionan intermitentemente, bien por vacaciones del personal o por la utilización de las camas para otras situaciones de urgencia.

Pedimos: La estabilidad de los servicios de UDH, en línea con el resto de recursos de atención a las adicciones en Andalucía.

#AdiccionesEmpresasInserción

Más apoyo a las empresas de inserción y cláusulas sociales en la contratación pública.

¿Por qué? Si el desempleo sigue alcanzando altas cuotas entre la población normalizada, para las personas en situación de exclusión y con problemas de adicciones el porcentaje se incrementa aún más. La estigmatización, unida a la falta de hábitos laborales por los largos años de adicción, hace imprescindible que se trabaje con las personas a través de programas ocupacionales y recursos de tránsito al mercado laboral normalizado (empresas de inserción, centros de día).

Pedimos: Apoyar la creación y el mantenimiento de empresas de inserción o recursos similares, por el trabajo integral que desarrollan con colectivos en exclusión y la preparación efectiva que realizan para el mercado laboral normalizado (adquisición de hábitos laborales, competencias relacionales, adherencia al tratamiento, prevención de recaídas, etc.). También pedimos cláusulas sociales para la contratación pública que beneficien a las empresas de inserción.

#AdiccionesEmpleo

Más programas ocupacionales y de inserción sociolaboral.

¿Por qué? Actualmente existen en Andalucía dos programas de carácter formativo-ocupacional para personas drogodependientes, Red de Artesanos y Arquímedes, en los que el Centro de Tratamiento Ambulatorio o entidad de referencia debe realizar un seguimiento.

Pedimos: Mayor presupuesto y continuidad para este tipo de programas, que requieren de una inversión en la parte socioeducativa, reduciendo la lista de espera, y con ello, el tiempo de tramitación de estas ayudas.

#AdiccionesRegulación

Control y regulación del cannabis para que no esté en manos del narcotráfico.

¿Por qué? La actual política de drogas ha venido demostrando durante décadas su ineficacia en la reducción de la oferta y la demanda de sustancias y, por eso, cada vez más países (Uruguay, Canadá, Estados Unidos) están poniendo en marcha fórmulas diferentes de regulación del cannabis, reduciendo el índice de criminalidad y obteniendo resultados positivos a nivel sanitario, social y económico.

Pedimos: Un proceso participativo de indagación social sobre la pertinencia de regular el cannabis, la mejor modalidad para hacerlo y las ventajas e inconvenientes de las diferentes regulaciones posibles. En este proceso es importante tener en cuenta la voz de las entidades de adicciones, las personas consumidoras, juristas, economistas y otras personas expertas en la materia.