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El Director del Servicio Provincial de Drogodependencias y Adicciones, D. Francisco Andrés Valverde, visita el Centro de Día EN-REDES de la Asociación NOESSO.

El Director Provincial de Drogodependencias y Adicciones, ha visitado en la mañana de hoy las instalaciones del Centro de Día EN-REDES, y particularmente ha mostrado su interés por la experiencia socioeducativa que se viene desarrollando en dicho Centro a lo largo del presente curso académico, con un grupo de chicos, dentro del Programa de Interés General y Social (I.G.S.). Se trata de un programa experimental en el que un grupo de jóvenes de diversas culturas, en situación o riesgo de exclusión social, que tienen como denominador común el haber finalizado su periodo de escolarización obligatoria sin haber obtenido la titulación en E.S.O. y encontrarse desempleados. Los profesionales del equipo que desarrollan la actividad, en gran medida financiada por la Consejería de Empleo de la J. de Andalucía, han explicado los objetivos y contenidos que vienen desarrollando con este grupo de chicos, y que, a falta de la evaluación final, están siendo muy satisfactorios, tanto desde el punto de vista de la normalización conductual, como por los avances que están experimentando en el ámbito meramente académico. El seguimiento individualizado, el modelo integral de intervención psico-socio-educativo, la adaptación curricular, el clima de convivencia creado, la implicación efectiva de sus familias, entre otros factores, están dando los resultados positivos esperados. D. Francisco Andrés, por su parte, ha destacado la importancia que tiene para un efectivo trabajo de prevención de las adicciones atender a estas personas con recursos y metodología adecuados, de cara a superar los factores de exclusión y de fracaso de partida. Añadió, además, la conveniencia de que iniciativas como esta puedan hacerse extensivas a otros muchos jóvenes que se encuentran en similares circunstancias. En el acto, el Director del S.P.D.A., estuvo acompañado por tres de los profesionales del Servicio, concretamente Dª. María Fernández Lorenzo, Técnica de Prevención, Dª Elena Bernal Muñoz, Jefa de Departamento en Incorporación Social, y D. Francisco Peña, psicólogo en prácticas de este organismo dependiente de la Diputación de Almería. Por otra parte, se abordaron algunas líneas de cooperación y coordinación entre la Dirección del mencionado Servicio Provincial y los recursos con que cuenta la iniciativa social de NOESSO.

Buscaban muchas cosas…, y encontraron drogas

Recuerdo la primera vez que una de mis maestras de primaria sacaba en clase la palabra droga. La reacción de los chavales de la clase estuvo entre el pánico y la incredulidad: ¿cómo iba a haber gente tan torpe como para hacerse tanto daño? Una década más tarde, me tocó conocer bien de cerca que el pánico estaba fundado y que era creíble que había chicos que se destruían a sí mismos, al tiempo que arrastraban a gran parte de su entorno. Las impactantes imágenes de los años 80 de personas enganchadas a la jeringuilla, con rostros marcados inconfundiblemente, inhabilitados para trabajar, para convivir socialmente, convertidos por necesidad en delincuentes profesionales… han quedado atrás como una triste pesadilla. El perfil, la forma de dar la cara, y las repercusiones (personales, familiares, sociales…) de los “yonkys” de entonces evidentemente no son las de hoy, pero no podemos ser muy optimistas, las dependencias de ahora, siguen causando estragos tanto para la persona que las padece como para quienes viven en su entorno. En este comienzo de siglo los consumidores de drogas comparten nuestro trabajo, son vecinos, amigos y, hasta familia nuestra, pero permanecen invisibles pero, aunque la cocaína y todas sus compañías no den la cara de una forma tan cruda y rápida como lo hacía la heroína de entonces, sus efectos a medio y largo plazo no son menos destructivos. La droga, a pesar de todas las campañas preventivas, ha dejado de ser algo temido y está al alcance de cualquier adolescente en sus lugares habituales de ocio cuando no en su tiempo escolar. Más de la mitad de las personas atendidas por la Asociación NOESSO a lo lardo de 2007 habían iniciado su consumo entre los 14 y 18 años. El uso y abuso de las drogas cuenta con un medio facilita el acceso, que ofrece modelos cercanos de consumo, que nos cuentan las mil maravillas de sus efectos y que nos dicen que “no pasa nada”, que ellos lo hacen cuando quieren y que “controlan”. La mitad de los pacientes ingresados en alguno de los programas de tratamiento tenían antecedentes de consumo familiar. Y esto cada vez es más frecuente, porque el consumo ha dejado de ser una conducta rara, se ha extendido, de manera exponencial el número de población afectada. Otro de los rasgos característicos de esta nueva etapa es que ha dejado de ser una adicción selectiva y marginal, llega a las familias de alto estanding y a las de clases más bajas, afecta a profesionales de la salud como a albañiles y agricultores. Sin embargo, en el caso del perfil de las personas atendidas en NOESSO, el denominador común es el abandono o fracaso escolar, más del 50% no han terminado la ESO. ¿Qué está pasando para que fracasen tan estrepitosamente las nuestras campañas de prevención y las alertas sociales? ¿Qué patología social es esta que hace que, en tiempos de tanta abundancia sea necesario un recurso tan alienante como destructor? La respuesta a estas preguntas ni es fácil ni es única. Una cosa sí parece cierta: esta sociedad no parece tener alternativas para las frustraciones y angustias de muchos chicos que encuentran en el consumo de las drogas el refugio y la respuesta que no obtienen por otra vía. Seguimos gastando energías y medios en prevención, inventamos jornadas, talleres, juegos, pero da la impresión que se convierten en motivos de entretenimiento para los jóvenes normalizados y, ni siquiera eso, para aquellos situados en la deriva del fracaso y la exclusión. Quizá debamos hacer una lectura atenta y responsable de la biografía de cualquiera de las personas drogodependientes que conocemos, de las vías por las que llegaron a la dependencia y la exclusión. Cada una de ellas estaba buscaba muchas cosas –reconocimiento, aprecio, salidas,…- y a cambio encontraron drogas. Seguramente en ellas podamos encontrar también las respuestas sociales que necesitamos para ofrecer a los jóvenes de hoy itinerarios de inclusión, de libertad y autonomía personal. Juan Sánchez Miranda Director de NOESSO