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8-M: LA IGUALDAD ES EL FUTURO

El movimiento que están liderando en todo el mundo millones de mujeres, acompañadas por muchos menos hombres, para reivindicar una igualdad real en todos los ámbitos de la vida -laboral, social, económico, político, institucional, doméstico también- no va a ser fenómeno de un día. Estamos ante un profundo cambio de sensibilidad, ante un proceso colectivo de toma de conciencia que debe llevarnos a una transformación a mejor de nuestra sociedad, de nuestra forma de asumir con naturalidad lo que debe ser natural. Una transformación que debe reconocer que aún estamos lejos de una equiparación absoluta de las dos mitades de la población y que las mujeres, solo por el hecho de serlo, parten con desventaja en la mayoría de los órdenes de la vida. Y no solo eso. Que en demasiadas ocasiones las mujeres, solo por el hecho de serlo, están más expuestas a la violencia, la discriminación, el acoso o la pobreza.

Es innegable que ha habido avances en los últimos tiempos. La incorporación de mujeres a la educación, al mundo profesional, a la política, a la participación, a la vida pública, ha sido muy importante. Pero no es menos cierto que esa incorporación no consigue cerrar brechas como la salarial, ni romper el techo de cristal, ni lograr la corresponsabilidad en las cargas domésticas, ni frenar las situaciones de acoso, ni terminar con la violencia de género… No ver que las mujeres soportan un mayor peso y que su contribución no remunerada al sostenimiento de nuestras sociedades es infinitamente mayor es, sencillamente, cerrar los ojos ante la realidad.

Pero no basta con reconocer todo ello, situaciones cuya existencia demuestran sin lugar a dudas las estadísticas. Reconocerlo es solo el primer paso. Es necesario comenzar a actuar de manera decidida, convencida y persistente en el camino de la igualdad. ¿Cómo? Las medidas son numerosas pero pasan por la educación, por un lado, y por la legislación -con su correspondiente acompañamiento punitivo-, por otro. Y, sobre todo, pasan por que los hombres, cada vez más hombres, participen de este proceso de toma de conciencia y se incorporen a la que debe ser una transformación imparable de nuestras mentalidades. Que los hombres, cada vez más hombres, no aplaudan comportamientos que minusvaloran o cosifican a las mujeres. Que los hombres, cada vez más hombres, participen de las responsabilidades compartidas. Que los hombres, cada vez más hombres, repudien y denuncien las situaciones de violencia, de acoso o que incomodan a las mujeres. Y que la construcción de nuestros modelos culturales no perpetúe clichés que sitúan a las mujeres en un plano de sometimiento o de inferioridad.

Es un camino largo y difícil el que queda, que va a estar plagado, sin duda, de fuertes resistencias. Ocurre siempre que hay cambios sociales profundos. A vencer esas resistencias no ayudarán posiciones exaltadas ni las que recurren a argumentos estrambóticos. No son necesarios. La razón está de parte de la igualdad. Se trata de defenderla con toda la firmeza y con todo el rigor de los argumentos bien fundados.
Nos encontramos ante un momento de oportunidad que no debemos desaprovechar. Hoy, 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, es el día en el que podemos empezar a cambiar.

Más de mil firmas, entre ellas la de nuestra asociación, suscriben este editorial de LA VOZ DE ALMERIA dedicado al Día Internacional de la Mujer.

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NOESSO, JUNTO A LAS FEDERACIONES FADAL Y ENLACE RECLAMAN UN CAMBIO PROFUNDO EN LA POLÍTICA DE DROGAS

2017-06-26-PHOTO-00000071Con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, el movimiento asociativo que trabaja en la prevención, tratamiento y rehabilitación de adicciones, demandan nuevas políticas de drogas que prioricen la salud pública y los derechos humanos frente a la mera prohibición y criminalización de quienes las consumen.

Ante el fracaso de las políticas que criminalizan apostamos por políticas que previenen y que rehabilitan.

 El uso de sustancias con propiedades psicoactivas está ligada a la historia de la humanidad. Se han utilizado en todos los tiempos y por todas las culturas. Sin embargo la forma en que cada cultura las emplea y las regula puede acarrear muchas y muy diversas complicaciones.

El abordaje que ha predominada hasta ahora es el de prohibir su venta, perseguir a quienes trafican y criminalizar a las personas que las utilizan. A esto se destina el mayor esfuerzo en personas y recursos económicos en nuestro país. Baste solo un dato, para hacer visible el enfoque que damos a esta problemática. En Almería existe una población reclusa de 820 personas, de esta población se calcula que cerca del 50 % de estas personas, sus delitos están asociados directa o indirectamente al consumo y tráfico de drogas. Mientras tanto, solo contamos con veinte plazas concertadas en Almería, para el internamiento y tratamiento en comunidades terapéuticas de personas con problemas de adicciones.

2017-06-26-PHOTO-00000010Cuando se produce una condena susceptible de buscar alternativa a la prisión generalmente no es posible.

Aprovechando la celebración de este día hemos visitado a la Presidenta de la Audiencia Provincial Dª Lourdes Molina y al Juez Decano, Don Luís Columna, para hacerles partícipes de nuestras preocupaciones y pedir que se apliquen las medidas alternativas de ingreso a la prisión, y lejos de encontrar disparidad de criterios, en ambos casos hemos encontrado actitudes de acogida y agradecimiento por nuestra iniciativa. Las dificultades son de orden estructural. Cuando se solicita una plaza pública el tiempo de espera suele ser muy largo, y “cuando se dicta una sentencia la única opción que queda es aplicar la pena, en el recurso de que se dispone, la cárcel”, nos confesaba el Juez Columna.

La violencia de género, y las condenas por conducción bajo los efectos de las drogas dos de los delitos en alza, vinculados a las adicciones.

En este Día no podemos olvidar la brecha de género. La doble penalización social y familiar contra las mujeres. Cuando son consumidoras porque son víctimas de rechazo y, con frecuencia de malos tratos, desde su entorno más próximo, y cuando su rol es el de compañeras de hombres con adicciones, porque son igualmente objetos de abuso y violencia por parte de los mismos.

Por último señalar el aumento de los delitos donde el consumo de alcohol y otras drogas está por medio. No pedimos que se baje la guardia ante este tipo de conductas temerarias que tantas vidas se lleva por delante, pero sí que se multipliquen las herramientas educativas y preventivas, que prácticamente se han barrido con la llegada de la crisis.

Menos prisión y más recursos educativos y terapéuticos

 Nuestra alternativa es clara: Menos prisión y más recursos educativos y terapéuticos. No pedimos más recursos, sino que buena parte de lo que gastamos en represión administrativa y en mantener a personas privadas de libertad, con delitos asociados a su consumo y adicciones, lo empleemos en medidas restaurativas.

El coste diario aproximado de una persona ingresada en prisión, según un Informe de Consejo de Europa (2012) es de 1950 €, mucho más de lo que cuesta el tratamiento en una Comunidad Terapéutica, y las consecuencias y resultados no tienen parangón posible.

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LA POLÍTICA DE DROGAS HA FRACASADO Y LA ALTERNATIVA ES CLARA: APOYA, NO CASTIGUES.

Con motivo del 26 de junio, Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, desde la Federación ENLACE, de la cual NOESSO forma parte un año más nos unimos a la campaña mundial Support, Don’t Punish (“Apoya. No castigues”), con el fin de promover unas políticas de drogas que prioricen la salud pública y los derechos humanos frente a la mera prohibición.

ANTE EL FRACASO DE LAS POLÍTICAS CRIMINALES…

El uso de sustancias con propiedad psicoactivas está ligado a la historia de la humanidad, ha existido siempre y siempre existirá. Las actuales políticas de drogas, surgidas en el siglo XX y consolidadas a través de tratados internacionales, se limitan a establecer prohibiciones a la venta y uso de estas sustancias. Esta “guerra contra las drogas”, ha tenido desastrosas consecuencias:

1. Criminalización de las personas drogodependientes. La mayoría de los fondos públicos se destinan a perseguir a las personas que se encuentran en los eslabones más bajos de la cadena del mercado de las drogas, en detrimento del desarrollo de programas de prevención, tratamiento y reducción de daños. Las personas drogodependientes, en muchos casos, acaban en prisiones donde no existen las misma posibilidades terapéuticas que en libertad. Se calcula que en Andalucía hay más de 10.000 personas en prisión por problemas relacionados con las drogas (unos 9.100 hombres y 900 mujeres), la mayoría cumpliendo condenas por delitos de baja o media gravedad.

2. Represión administrativa mediante multas a las personas usuarias de drogas. Pese a que el consumo de drogas no está prohibido en nuestro país, al tratarse de una conducta libre que no daña a terceros, la Ley de Seguridad Ciudadana, recientemente reformada en 2015 y justamente bautizada como Ley Mordaza, impone duras sanciones económicas a las personas usuarias de drogas.

3. Daños a la salud de las personas consumidoras y de la sociedad en general. Al estar perseguida la venta, las condiciones en las que las personas se ven obligadas a consumir son también clandestinas, la mayoría de las veces sin medios higiénicos y sin conocer la composición/adulteración de las sustancias, lo que ha supuesto muchas muertes y el contagio masivo de enfermedades infecciosas (VIH, hepatitis, tuberculosis…). Por otro lado, la falta de regulación también impide que muchas sustancias se usen con fines terapéuticos, pese a sus reconocidas propiedades.

4. Profundización de la brecha de género. Está comprobado que las mujeres tienen más dificultades en acceder a los recursos y visibilizar su adicción, por la doble estigmatización que sufre, como adicta y como mujer que no cumple el rol atribuido por la sociedad patriarcal. Al mismo tiempo, las mujeres que consumen drogas sufren con más frecuencia violencia de género.

5. Desarrollo de estructuras de corrupción que dificultan el buen funcionamiento de las instituciones democráticas. La existencia de un mercado ilegal, que provee de ingentes beneficios a poderosas organizaciones criminales, socava el papel de las instituciones democráticas en todo el mundo.

6. Empobrecimiento de las poblaciones más vulnerables y daños al medio ambiente. Las poblaciones campesinas de los países productores de drogas se ven forzadas a cultivar coca, amapola o marihuana bajo la extorsión de los narcotraficantes. Cuando los gobiernos intentan combatir estos cultivos mediante fumigaciones masivas, las áreas acaban deforestadas. En nuestro país, los barrios más empobrecidos también ven limitadas sus posibilidades de desarrollo.

… HAY ALTERNATIVAS.

Desde NOESSO y ENLACE planteamos:

1. Regulación y control de los mercados, empezando por el cannabis.
2. Prevención del uso abusivo, dotando a la población de herramientas para un consumo responsable.
3. Políticas centradas en el fomento de la salud y en la igualdad de género.
4. Mayores recursos destinados al tratamiento y la reducción de daños.
5. Fomento de la justicia restaurativa y abandono del uso masivo de la cárcel como herramienta de control social.
6. Disminución de los inaceptables niveles de desigualdad económica, mediante políticas redistributivas globales y estatales.

noesso- enlace

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LA FEDERACIÓN ENLACE, DE LA QUE FORMAN PARTE UN CENTENAR DE ASOCIACIONES, NOESSO ENTRE ELLAS, PIDEN LA DEROGACIÓN DE “LA LEY MORDAZA”

QUEREMOS UNA LEY QUE NO VENGA A CRIMINALIZAR SINO A FACILITAR LA RECUPERACIÓN DE LAS PERSONAS CON PROBLEMAS DE ADICCIONES

En la tarde de hoy se inician los trámites parlamentarios para tratar la posible derogación o reforma del articulado de la Ley de Seguridad Ciudadana (más conocida como “Ley Mordaza”). Todos los partidos políticos que conforman el arco parlamentario, excepto el partido del Gobierno, se comprometieron a derogar esta ley en el momento en que las mayorías lo permitieran.

La mal llamada Ley de Seguridad Ciudadana restringe los derechos y libertades públicas (libertad de expresión, manifestación y reunión) sin justificación alguna y puede conllevar la criminalización de las personas y entidades que, como ENLACE, creemos en una democracia activa y crítica. Además, la ley afecta de manera muy concreta al colectivo de personas con problemas de adicciones al aumentar las sanciones por tenencia y consumo de sustancias estupefacientes (la multa mínima pasó de 301 a 601 €).

Y,  lo que es aún más grave, esta Ley niega la posibilidad, anteriormente vigente, de que se pueda suspender el pago de multa a cambio de iniciar un tratamiento de deshabituación.

Esta vía era muy importante y ha sido de comprobada eficacia para que personas con problemas de adicciones, muchas veces provenientes de contextos de exclusión social, accedieran a tratamientos que suponían una mejora de su salud, reduciendo los riesgos asociados al consumo e incrementando sus posibilidades de rehabilitación, lo cual redundaba en toda la sociedad.

Frente al tratamiento, esta Ley solo impone duras sanciones económicas que pesarán como una losa para aquellas personas que estén intentando recomponer sus vidas y superar su adicción. En este sentido, desde las entidades que formamos ENLACE abogamos por una política de drogas más realista, basada en la evidencia científica y no en cuestiones morales, más dirigida a la prevención y a la reducción de daños que a la actual persecución de las personas consumidoras.

En palabras de Antonio Escobar, presidente de ENLACE, “en un Estado de Derecho no podemos permitir que las personas con problemas de adicciones tengan oportunidades de rehabilitación en el ámbito penal mientras en el administrativo son duramente castigadas. La anterior Ley de Seguridad Ciudadana tenía un carácter terapéutico que ha desaparecido con esta reforma. Exigimos de los partidos políticos que deroguen cuantos artículos vulneran los derechos de la ciudadanía, y muy especialmente, que valoren la oportunidad de recuperar la suspensión de las sanciones económicas cuando las personas mayores de edad con problemas de adicción se sometan a
tratamiento”.

Para más información:

www.f-enlace.org

Luisa Márquez (609 54 56 87- 954 98 12 48)