Entradas

,

NOESSO RECIBE EL PREMIO “ANDALUCÍA+SOCIAL”, EN SU PRIMERA EDICIÓN

La Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, concede el premio “Andalucía Más Social” a la Asociación NOESSO (No Estás Solo) por sus buenas prácticas en la prevención y tratamiento de las adicciones.

 

El valor del reconocimiento externo

Desde el punto de vista de una persona militante, implicada de manera altruista, con cualquier causa generadora de vida, no es la percepción y el reconocimiento externo, evidentemente, las fuerzas que prevalecen e impulsan el compromiso con y por los demás.

Este es el caso de aquel puñado de “quijotes” que, hace casi tres décadas, prestamos oído a las personas afectadas por problemas de adicciones y nos pusimos, manos a la obra, para poner en marcha respuestas profesionales que ayudasen a prevenir y abordar terapéuticamente este grave problema de salud. Nuestro trabajo estaba y está enfocado a dar salida a las urgencias que provienen de las heridas personales y sociales que una adicción genera.

“El sueldo” del trabajo de todos estos años, en forma de recompensa,  ha venido fundamentalmente de manos de las personas afectadas que han encontrado un punto de apoyo para salir del lodazal en el que se encontraban atrapadas.

Dicho lo anterior, no es menos cierto que, por más peso que tenga para una ONG el “registro interno”, el reconocimiento de la sociedad en la que intervenimos, de manos de quienes la representan, supone un respaldo que nos refuerza y da alas en una tarea, que ha de hacer frente cada día a retos muy complejos, donde la persona que atiendes atraviesa situaciones límite.

Las otras señales del trabajo bien hecho

Por otra parte, vista con perspectiva la vida de la Asociación, hemos pasado del lógico desconocimiento y desentendimiento institucional, de una iniciativa que acababa de ponerse en marcha, y que no tenía “carta de ciudadanía” en  la cartera de servicios sociosanitarios públicos, a un progresivo reconocimiento y apoyo del trabajo que hemos ido desplegando a lo largo de la historia de la entidad. Actualmente buena parte de nuestros programas de prevención e intervención terapéutica son respaldados mediante conciertos y subvenciones públicas.

El reconocimiento pendiente

Las adicciones no pueden ser la patología olvidada del sistema sociosanitario. Las personas que sufren este tipo de problemas de salud han de tener el reconocimiento de su situación y ser atendidas en dispositivos públicos o concertados.

En muchas ocasiones, ante la previsión de la tardanza en la atención pública, muchas personas han de afrontar el pago de su tratamiento empeñándose ellas y sus familias.

Particular preocupación merecen quienes presentan junto a su adicción otras patologías orgánicas y mentales. En estos casos el sufrimiento de estos pacientes y de sus familias se ve multiplicado exponencialmente, y las dificultades de tratamiento han de vencerse redoblando esfuerzos y mejorando los dispositivos de apoyo y tratamiento especializado.

No queremos acabar sin resaltar la particular invisibilidad de las mujeres con problemas de adicciones. Si la prevalencia de esta patología, según diversos estudios especializados (*), entre hombres y mujeres tiende a equipararse, sigue siendo totalmente minoritario el porcentaje de las mujeres que reconocen este tipo de problemática y piden atención en los servicios especializados. Particularmente grave es el caso de adicciones como el consumo de tranquilizantes y opioides.

Así, por ejemplo, en el caso de consumo de cánnabis entre estudiantes europeos de entre 15 y 16 años la prevalencia es del 6% para chicas y el 9% para chicos. Sin embargo de quienes inician tratamiento se sitúa en el 17% para chicas y el 83% en los chicos (*).

Queda, por tanto, pendiente el reconocimiento de la desigualdad de género en el acceso a los tratamientos, lo que visto desde otra perspectiva, nos lleva a denunciar el sufrimiento callado de las mismas, y la sospecha de que, no sólo no reciben la atención que necesitan, sino que además recae sobre ellas el peso de una cultura machista que las recrimina y las culpabiliza, cuando no las excluye y las maltrata.

En definitiva, agradecemos sin duda todos los reconocimientos al esfuerzo de todo nuestro equipo de profesionales y voluntarios, pero el verdadero premio ha de traducirse en mejora de la visibilidad de las personas que sufren adicciones, así como el compromiso firme para que se garantice el acceso universal y gratuito, de hombres y mujeres, a los tratamientos adecuados.

 

 

,

8-M: LA IGUALDAD ES EL FUTURO

El movimiento que están liderando en todo el mundo millones de mujeres, acompañadas por muchos menos hombres, para reivindicar una igualdad real en todos los ámbitos de la vida -laboral, social, económico, político, institucional, doméstico también- no va a ser fenómeno de un día. Estamos ante un profundo cambio de sensibilidad, ante un proceso colectivo de toma de conciencia que debe llevarnos a una transformación a mejor de nuestra sociedad, de nuestra forma de asumir con naturalidad lo que debe ser natural. Una transformación que debe reconocer que aún estamos lejos de una equiparación absoluta de las dos mitades de la población y que las mujeres, solo por el hecho de serlo, parten con desventaja en la mayoría de los órdenes de la vida. Y no solo eso. Que en demasiadas ocasiones las mujeres, solo por el hecho de serlo, están más expuestas a la violencia, la discriminación, el acoso o la pobreza.

Es innegable que ha habido avances en los últimos tiempos. La incorporación de mujeres a la educación, al mundo profesional, a la política, a la participación, a la vida pública, ha sido muy importante. Pero no es menos cierto que esa incorporación no consigue cerrar brechas como la salarial, ni romper el techo de cristal, ni lograr la corresponsabilidad en las cargas domésticas, ni frenar las situaciones de acoso, ni terminar con la violencia de género… No ver que las mujeres soportan un mayor peso y que su contribución no remunerada al sostenimiento de nuestras sociedades es infinitamente mayor es, sencillamente, cerrar los ojos ante la realidad.

Pero no basta con reconocer todo ello, situaciones cuya existencia demuestran sin lugar a dudas las estadísticas. Reconocerlo es solo el primer paso. Es necesario comenzar a actuar de manera decidida, convencida y persistente en el camino de la igualdad. ¿Cómo? Las medidas son numerosas pero pasan por la educación, por un lado, y por la legislación -con su correspondiente acompañamiento punitivo-, por otro. Y, sobre todo, pasan por que los hombres, cada vez más hombres, participen de este proceso de toma de conciencia y se incorporen a la que debe ser una transformación imparable de nuestras mentalidades. Que los hombres, cada vez más hombres, no aplaudan comportamientos que minusvaloran o cosifican a las mujeres. Que los hombres, cada vez más hombres, participen de las responsabilidades compartidas. Que los hombres, cada vez más hombres, repudien y denuncien las situaciones de violencia, de acoso o que incomodan a las mujeres. Y que la construcción de nuestros modelos culturales no perpetúe clichés que sitúan a las mujeres en un plano de sometimiento o de inferioridad.

Es un camino largo y difícil el que queda, que va a estar plagado, sin duda, de fuertes resistencias. Ocurre siempre que hay cambios sociales profundos. A vencer esas resistencias no ayudarán posiciones exaltadas ni las que recurren a argumentos estrambóticos. No son necesarios. La razón está de parte de la igualdad. Se trata de defenderla con toda la firmeza y con todo el rigor de los argumentos bien fundados.
Nos encontramos ante un momento de oportunidad que no debemos desaprovechar. Hoy, 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, es el día en el que podemos empezar a cambiar.

Más de mil firmas, entre ellas la de nuestra asociación, suscriben este editorial de LA VOZ DE ALMERIA dedicado al Día Internacional de la Mujer.

,

LA POBREZA TAMBIÉN AFECTA, DE MANERA DETERMINANTE, EN EL DESARROLLO DEL CEREBRO

El cerebro es una herramienta cargada de futuro, por su flexibilidad y versatilidad, pero al mismo tiempo es un registro fiel de las oportunidades que cada persona tiene en esta vida para desarrollarse.

Hace unos días que la Plataforma Almería unida Contra la Pobreza de Almería, concluían las actividades de esta última edición, con una magistral conferencia de la Doctora Charo Rueda Cuerva, bajo el título “Influencia de la pobreza en el desarrollo del cerebro”. Destacamos aquí algunas de las ideas más relevantes de la conferencia  pronunciada donde se abre un vasto campo para la intervención proactiva y preventiva, de cara a fomentar la igualdad de oportunidades y la responsabilidad ética de todos para con el desarrollo de cada ser humano que viene a este mundo.

 La escasez de recursos tiene un impacto directo en el desarrollo del cerebroconferencia charo 3

 Es importante subrayar la palabra también en el título de este artículo, ya que la pobreza se puede representar como un círculo de efectos negativos que impiden al individuo vivir con dignidad y ser dueño de su futuro.

La escasez de recursos tiene un impacto directo en la nutrición, el acceso a la educación, la salud y la exposición a situaciones adversas y de inseguridad de diversa índole. En las viviendas que carecen de recursos básicos se producen mayores problemas de salud. También hay mayor riesgo de violencia, siendo las mujeres particularmente vulnerables. Vivir en condiciones de pobreza repercute en los niveles de estrés, ansiedad y depresión de las familias y tiene un efecto profundo en las relaciones afectivas y sociales que se dan entre los miembros de la propia familia, y también entre estas familias y su entorno social.

En estas condiciones, hay también mayor riesgo de adicciones al alcohol y otras drogas que ayudan a afrontar la situación muy a corto plazo, pero tienen efectos devastadores en el individuo a medio y largo plazo. De forma colateral a todas estas condiciones, la pobreza pone a la familia en riesgo de marginación social y laboral, lo que a su vez causa mayor escasez y adversidad. De esta forma, el círculo se nutre a sí mismo como una bola de nieve.

Por si todo lo anterior fuese poco, desde el campo de la Psicología y la Neurociencia se han llevado a cabo numerosas investigaciones en los últimos años que muestran los efectos colaterales de la pobreza en el desarrollo del cerebro y las capacidades cognitivas de los niños que crecen en entornos de pobreza.

El cerebro es un órgano plástico que crece en conexión con la experiencia

El cerebro es un órgano tremendamente plástico. Esto significa que el cerebro crece en conexión con la experiencia. Las experiencias del niño nutren al cerebro y le hacen crecer de forma óptima. El grado en que el desarrollo intelectual y emocional del niño es estimulado por sus cuidadores repercute en el crecimiento del cerebro y también en la eficacia con la que funciona. La parte más plástica del cerebro, y por tanto también más vulnerable, es la que alberga las capacidades mentales superiores del ser humano, que son el lenguaje, la atención, la regulación de emociones y del comportamiento, la memoria y el razonamiento.conferencia charo 2

El cerebro se desarrolla en menor medida en niños y niñas que crecen en entornos de mayor pobreza

Un dato robusto que nos da la investigación en Psicología es que estas capacidades suelen ser menos óptimas en niños y niñas que crecen en entornos de pobreza. El fracaso escolar y los problemas de comportamiento se dan, con más frecuencia, en niños de familias con menor estatus socio-económico. Además de este dato, los avances tecnológicos de los últimos años en neuroimagen han permitido estudiar el impacto que tiene la pobreza en el desarrollo del cerebro. Las partes del cerebro más importantes para el lenguaje, la atención y el aprendizaje se ven particularmente afectadas. Estas partes del cerebro se desarrollan en menor medida en niños y niñas que crecen en entornos de mayor pobreza.

La investigación muestra de forma muy clara que son los efectos colaterales de la pobreza, y no los ingresos de la familia per se, los que se relacionan con un desarrollo menos óptimo del cerebro. Las oportunidades de aprendizaje, el uso de pautas educativas consistentes y que se transmiten sobre una base de afecto son cruciales y se asocian con un mejor funcionamiento del cerebro. Además, los efectos del entorno socio-económico se observan desde los primeros años de vida. El cerebro de los bebés de apenas un año ya muestra un funcionamiento más avanzado cuando los bebés están siendo criados en entornos de mayor nivel socio-económico.

Relevancia de la pobreza en la capacidad de los cuidadores para crear condiciones adecuadas para el desarrollo de los niños/as

Crecer en un entorno seguro y rico en oportunidades de aprendizaje, a la vez que sentirse querido y guiado con sensibilidad y afecto son los dos aspectos del entorno que parecen ser más importantes para el desarrollo del cerebro. Desafortunadamente, la pobreza deteriora enormemente la capacidad de los cuidadores para proporcionar estas condiciones a los menores.

Pobreza no es igual a sencillez y humildad, tampoco se puede definir exclusivamente como la falta de recursos económicos. El bienestar emocional y el acceso a oportunidades no está reñido con la sencillez, pero sí se ve tremendamente afectado por la pobreza. El cerebro crece mejor cuando lo puede hacer en condiciones de bienestar emocional y de acceso a recursos básicos de educación. Que la pobreza afecte al propio desarrollo del cerebro de los pequeños no solamente es injusto para los niños que nacen en familias con menos recursos, es también una forma de prolongar la pobreza de una generación a la siguiente.

La investigación de la neurociencia pone un nuevo dato sobre la mesa que no podemos ignorar. Otro motivo más para que veamos la necesidad de luchar contra la desigualdad de oportunidades. ¡Queremos padres sanos, felices, educados y con recursos para todos!

Extracto de la Conferencia “Influencia de la pobreza en el desarrollo del Cerebro” de Dª Charo Rueda Cuerva                                          Doctora en Psicología (Especialista en Neurociencia Cognitiva del Desarrollo)

,

LA POLÍTICA DE DROGAS HA FRACASADO Y LA ALTERNATIVA ES CLARA: APOYA, NO CASTIGUES.

Con motivo del 26 de junio, Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, desde la Federación ENLACE, de la cual NOESSO forma parte un año más nos unimos a la campaña mundial Support, Don’t Punish (“Apoya. No castigues”), con el fin de promover unas políticas de drogas que prioricen la salud pública y los derechos humanos frente a la mera prohibición.

ANTE EL FRACASO DE LAS POLÍTICAS CRIMINALES…

El uso de sustancias con propiedad psicoactivas está ligado a la historia de la humanidad, ha existido siempre y siempre existirá. Las actuales políticas de drogas, surgidas en el siglo XX y consolidadas a través de tratados internacionales, se limitan a establecer prohibiciones a la venta y uso de estas sustancias. Esta “guerra contra las drogas”, ha tenido desastrosas consecuencias:

1. Criminalización de las personas drogodependientes. La mayoría de los fondos públicos se destinan a perseguir a las personas que se encuentran en los eslabones más bajos de la cadena del mercado de las drogas, en detrimento del desarrollo de programas de prevención, tratamiento y reducción de daños. Las personas drogodependientes, en muchos casos, acaban en prisiones donde no existen las misma posibilidades terapéuticas que en libertad. Se calcula que en Andalucía hay más de 10.000 personas en prisión por problemas relacionados con las drogas (unos 9.100 hombres y 900 mujeres), la mayoría cumpliendo condenas por delitos de baja o media gravedad.

2. Represión administrativa mediante multas a las personas usuarias de drogas. Pese a que el consumo de drogas no está prohibido en nuestro país, al tratarse de una conducta libre que no daña a terceros, la Ley de Seguridad Ciudadana, recientemente reformada en 2015 y justamente bautizada como Ley Mordaza, impone duras sanciones económicas a las personas usuarias de drogas.

3. Daños a la salud de las personas consumidoras y de la sociedad en general. Al estar perseguida la venta, las condiciones en las que las personas se ven obligadas a consumir son también clandestinas, la mayoría de las veces sin medios higiénicos y sin conocer la composición/adulteración de las sustancias, lo que ha supuesto muchas muertes y el contagio masivo de enfermedades infecciosas (VIH, hepatitis, tuberculosis…). Por otro lado, la falta de regulación también impide que muchas sustancias se usen con fines terapéuticos, pese a sus reconocidas propiedades.

4. Profundización de la brecha de género. Está comprobado que las mujeres tienen más dificultades en acceder a los recursos y visibilizar su adicción, por la doble estigmatización que sufre, como adicta y como mujer que no cumple el rol atribuido por la sociedad patriarcal. Al mismo tiempo, las mujeres que consumen drogas sufren con más frecuencia violencia de género.

5. Desarrollo de estructuras de corrupción que dificultan el buen funcionamiento de las instituciones democráticas. La existencia de un mercado ilegal, que provee de ingentes beneficios a poderosas organizaciones criminales, socava el papel de las instituciones democráticas en todo el mundo.

6. Empobrecimiento de las poblaciones más vulnerables y daños al medio ambiente. Las poblaciones campesinas de los países productores de drogas se ven forzadas a cultivar coca, amapola o marihuana bajo la extorsión de los narcotraficantes. Cuando los gobiernos intentan combatir estos cultivos mediante fumigaciones masivas, las áreas acaban deforestadas. En nuestro país, los barrios más empobrecidos también ven limitadas sus posibilidades de desarrollo.

… HAY ALTERNATIVAS.

Desde NOESSO y ENLACE planteamos:

1. Regulación y control de los mercados, empezando por el cannabis.
2. Prevención del uso abusivo, dotando a la población de herramientas para un consumo responsable.
3. Políticas centradas en el fomento de la salud y en la igualdad de género.
4. Mayores recursos destinados al tratamiento y la reducción de daños.
5. Fomento de la justicia restaurativa y abandono del uso masivo de la cárcel como herramienta de control social.
6. Disminución de los inaceptables niveles de desigualdad económica, mediante políticas redistributivas globales y estatales.

noesso- enlace

,

LAS ADICCIONES NO SON “COSA DE HOMBRES”

La Asociación NOESSO presenta un Proyecto de creación de plazas de Emergencia Social para el tratamiento terapéutico de mujeres con problemas de adicciones en Comunidad Terapéutica.  

La Asociación NOESSO visita al Diputado delegado del Área de Bienestar Social, Igualdad y Familia, de la Diputación Provincial, D. Ángel Escobar. Al acto asistió por parte de la Diputación, además del diputado, la Coordinadora General de Bienestar Social, Dª Mª de los Ríos, y por parte de la Asociación, su presidenta, Mª Luisa Martín, el Cslider-cuadrado-2oordinador Terapéutico de la C. Terapéutica, José Luís Valverde, y el Director de la entidad, Juan S. Miranda.

Las mujeres con problemas de adicciones están invisibilizadas  y son más penalizadas, familiar y socialmente, que los hombres.

En la entrevista la asociación NOESSO presentó un proyecto de tratamiento de mujeres en situación de emergencia social, con problemas de adicciones. Se pretende así para hacer frente a dos factores que está castigando doblemente a las mujeres con problemas de adicciones: la invisibilidad, acompañada, muchas veces de violencia, y la falta de acceso a la red de recursos, públicos y privados, para afrontar su adicción.

 El perfil de las adicciones ha cambiado, pero la red está pensada para atender a hombres.

La historia viene de muy atrás. Es a mediados de los años 80 cuando se ponen en marcha los dispositivos que hoy conforman la red asistencial de atención a las drogodependencias. En aquellos momentos centenares de jóvenes, hombres la inmensa mayoría, padecieran una adicción a la heroína, entonces, que les llevaba a perder la salud, la libertad, el trabajo, la familia, y, para muchos, la vida.

Con el paso del tiempo, la llegada del VIH y muchas otras razones, hicieron que la heroína fuera perdiendo protagonismo, ante la aparición de a otra droga, aparentemente más inofensiva, y ligada, no a la pobreza y la exclusión, sino al éxito y las clases medias/altas.

El paso de los años ha dejado algo más que  evidencias de las consecuencias que la cocaína, mezclada con alcohol y otras muchas sustancias tóxicas. Hoy, cuando se han ido ganando batallas a la muerte por VIH, los perfiles de policonsumidores, y con patología dual son el público que llena nuestras comunidades terapéuticas.

Por último, es preciso señalar, que además de la evolución de los patrones de consumo, también ha ido cambiando el perfil de los consumidores. Si inicialmente caían sobre todo jóvenes, sin cultura, y con frecuencia ligados a ambientes marginales y,  en la inmensa mayoría de los casos, hombres, en estos momentos el perfil de las víctimas es bien diferente.

La salud, y el tratamiento para afrontar ésta y todas las patologías, no puede tener, ni depender, del género.

Lo verdaderamente llamativo de este momento es que, cuando la prevalencia en los consumos de hombres y mujeres ha alcanzado casi la equiparación en número de personas afectadas, de cada 100 personas que llegan a los dispositivos de tratamiento, solo 10 son mujeres, y el resto hombres.

Nuestra hipótesis, apoyada en la experiencia de 26 años de abordaje de esta problemática es que las mujeres con adicciones están invisibilizadas, son mucho más penalizadas familiar y socialmente que los hombres y de ahí que padezcan su adicción en solitario, siendo víctimas de su dependencia , y, en muchos casos, de la violencia de su entorno. Sea o no acertada nuestra hipótesis, lo que es incuestionable es que hay miles de mujeres en la sombra, invisibles, atravesando patologías gravísimas sin recibir tratamiento alguno.

Es preciso facilitar la incorporación de la mujer a los tratamientos, en pie de igualdad a los hombres.

DSC_3279-2En NOESSO hace varios años que nos dimos cuenta de la gravedad de la discriminación existente para con las mujeres que padecen alguna adicción. Esta realidad nos llevó a tomar varias decisiones estratégicas, que cambiaron en gran medida el rumbo de nuestro modelo de intervención. Varias son las líneas de trabajo emprendidas:

1.Iniciar una línea de formación y de investigación que nos llevase a descubrir la realidad de las mujeres con adicciones.

2.Ponernos a trabajar en el diseño de un Plan de Igualdad de Género, que afrontara la presencia de la violencia machista en los entornos de las personas consumidoras.

3.Convertir todos los centros exclusivos, para hombres, en centros para el tratamiento de las adicciones mixtos.

4.Incorporar, de manera transversal, el abordaje de la perspectiva de género en los tratamientos, para afrontar la presencia de la desigualdad, y la violencia a ella asociada, en los tratamientos terapéuticos.

5.Asumir el compromiso ético de predicar con el ejemplo, procurando formar equipos multidisciplinares paritarios, así como tender a esa paridad en los cargos de responsabilidad y en la propios órganos directivos.

6.Adoptar medidas de conciliación de la vida laboral y familiar de los profesionales que trabajan en NOESSO.

Es el momento de ajustar (hacer justos) los dispositivos de nuestras redes para que sean accesibles a todos/as.

La Asociación NOESSO le presentó a la Diputación, como entidad que coordina el Centro Provincial de Drogodependencias, una doble propuesta, que contiene, un objetivo doble:

  1. Promover la visibilidad y la toma de conciencia de estas mujeres, para que pidan ayuda.
  2. Disponer de dos plazas en Comunidad Terapéutica, de emergencia social para el tratamiento de las adicciones de mujeres en situación de exclusión social, en tanto se les concede una plaza pública.

Evidentemente, para llevar a cabo la actuación solicitamos la creación de dos plazas de emergencia social para mujeres con problemas de adicciones en situación o riesgo de exclusión social. NOESSO, por su parte, se compromete a financiar 1/3 del coste de estas plazas.