Micro-Créditos para financiar el tratamiento de adicciones

 

Es sobradamente conocida la dificultad económica que acarrea el tratamiento en Comunidad Terapéutica, tanto para los pacientes que acuden a estos recurso a nivel privado, como para las entidades que tenemos que afrontar la financiación de estos costosos procesos de rehabilitación.

Evidentemente, no estamos hablando de un tratamiento ambulatorio, que se resuelve con el apoyo de un profesional, y que se limita a realizar una terapia periódica individual. Una Comunidad Terapéutica, exige todo un dispositivo de recursos de alojamiento, manutención, higiene, etc. además de un equipo multi-profesional que ha de prestar su asistencia, en régimen interno, los 365 días del año. Cuando la Comunidad está acreditada y cuenta con todos los requisitos materiales y el equipo humano necesario para hacer un trabajo profesional, necesariamente se convierte en un recurso muy costoso.

El reto ante el que nos hemos de situar quienes tenemos la responsabilidad de gestionar este tipo de establecimientos es el de poner unos precios prohibitivos, que resultarían inasumibles para la gran mayoría de las personas que necesitan este tipo de tratamiento o, atender a las posibilidades económica reales de estas personas, pero asumiendo entonces, por parte de la entidad, el déficit que este tipo de situaciones van generando y que exigen innumerables esfuerzos para encontrar la manera de equilibrar la balanza de ingresos y de gastos.

Animados por estas dificultades nos hemos iniciado una vía de comunicación con la entidad CAJAMAR, con la perspectiva de crear una línea de micro-créditos que permitan complementar la financiación de los gastos reales de tratamiento para aquellas personas que no pueden hacer frente a la totalidad de los mismos. A la finalización de la estancia en la C. Terapéutica, sería el momento en el que la persona o familia empezaría a devolver la cantidad prestada.

Detrás de esta iniciativa entendemos que se suman importantes beneficios. En primer lugar porque hacen accesible el tratamiento a las personas más humildes (a veces coinciden además con las más deterioradas y excluídas social y económicamente); y en segundo término, porque asegurarían la viabilidad de este recurso para las instituciones que lo impulsan.

Esperemos que esta iniciativa pueda culminar con éxito, al menos para paliar las dificultades por las que atravesamos quienes queremos seguir realizando una labor social, incluyendo a los más excluídos entre las personas afectas por las adicciones.

Del juego y diversión entre amigos a la tragedia hay un paso, el de la droga

Durante los días 25, 26 y 27 de Junio, coincidiendo con el Día Mundial Contra el Abuso de las Drogas, se celebra en el Teatro-Auditorio «Ciudad de Vícar», de la Puebla de Vícar, en Almería, el IV Certamen de Cortometrajes promovido por NOESSO y la Fundación «No Estás Sólo», contando con la financiación y el apoyo de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la J.A., los ayuntamientos de Vícar y El Ejido, la Asociación ARA y el Club Rotary. Una edición más de un evento, cultural y social, cuya finalidad es la de poner el ingenio de los creadores y artesanos de la imagen y sonido, así como la de grupos no profesionales, incitándolos a realización de cortos en torno a la droga, que permitan una reflexión sobre la misma que contribuya a la prevención de su consumo. Este año, con el eslogan, «corto por lo sano», El IV Certamen de Cortos pretende ayudar a los jóvenes, padres y profesores a visualizar los laberintos y trampas que esconden el aparentemente inofensivo uso y abuso de las diferentes drogas, así como la necesidad de trabajar con fuerza para que llegue a todos los estamentos de la sociedad una información clara y veraz que desvele las graves consecuencias que este consumo acarrea. El número presentado de cortometrajes, tanto profesionales como de aficionados, ha superado este año todas las previsiones. Han llegado desde todos los puntos de España, con una temática en la que predomina tanto la expresión dura del consumo de sustancias nocivas, como las consecuencias trágicas, personales, familiares y sociales que aportan las mismas, sobre todo a la adolescencia y la juventud. La generalidad de los cortometrajes es de gran calidad cinematográfica, en algunos de ellos, de una precisión magistral a pesar de su corta duración, en la que los realizadores han sido capaces de plasmar, en pocos minutos, el terrible escenario en el que se mueven las drogas, generalmente en ámbitos en los que la juventud se divierte, que empieza en ocasiones como un juego, así como los terribles resultados que produce en ellos mismos, sus familias y la sociedad en la que conviven. Algunos de los cortos, piden a gritos una solución, una salida, respuestas educativas más adecuadas y una comunicación más directa entre padres e hijos. Es de destacar la presentación de cortometrajes realizados por no profesionales, jóvenes adolescentes sobre todo, que han plasmado en ellos sus inquietudes, su pensamiento y el deseo de que las drogas desaparezcan de su entorno, al tiempo que demandan alternativas de ocio y de modos de vida saludables. Se aprecia con claridad en los cortometrajes cómo los jóvenes se inician en la droga, en ambientes cercanos a ellos, entre sus pandillas de amigos y amigas, sin conocer los efectos devastadores que más tarde acarreará la adicción y la dependencia, de las que será muy difícil salir y que puede acabar en un viaje sin retorno, en su propia destrucción y en la de sus familias. Este Certamen, es un retrato descarnado y veraz de la propia realidad en la que están creciendo los jóvenes de este tiempo, de ahí que debamos prestar especial atención a que pretenden decirnos con sus reflexiones puestas en boca de terceros, aprovechándose de la distancia en la que les sitúa la ficción cinematográfica. De ahí que sea particularmente recomendado para los padres y educadores que tienen especial necesidad de conocer y conectar con su mundo.

El Director del Servicio Provincial de Drogodependencias y Adicciones, D. Francisco Andrés Valverde, visita el Centro de Día EN-REDES de la Asociación NOESSO.

El Director Provincial de Drogodependencias y Adicciones, ha visitado en la mañana de hoy las instalaciones del Centro de Día EN-REDES, y particularmente ha mostrado su interés por la experiencia socioeducativa que se viene desarrollando en dicho Centro a lo largo del presente curso académico, con un grupo de chicos, dentro del Programa de Interés General y Social (I.G.S.). Se trata de un programa experimental en el que un grupo de jóvenes de diversas culturas, en situación o riesgo de exclusión social, que tienen como denominador común el haber finalizado su periodo de escolarización obligatoria sin haber obtenido la titulación en E.S.O. y encontrarse desempleados. Los profesionales del equipo que desarrollan la actividad, en gran medida financiada por la Consejería de Empleo de la J. de Andalucía, han explicado los objetivos y contenidos que vienen desarrollando con este grupo de chicos, y que, a falta de la evaluación final, están siendo muy satisfactorios, tanto desde el punto de vista de la normalización conductual, como por los avances que están experimentando en el ámbito meramente académico. El seguimiento individualizado, el modelo integral de intervención psico-socio-educativo, la adaptación curricular, el clima de convivencia creado, la implicación efectiva de sus familias, entre otros factores, están dando los resultados positivos esperados. D. Francisco Andrés, por su parte, ha destacado la importancia que tiene para un efectivo trabajo de prevención de las adicciones atender a estas personas con recursos y metodología adecuados, de cara a superar los factores de exclusión y de fracaso de partida. Añadió, además, la conveniencia de que iniciativas como esta puedan hacerse extensivas a otros muchos jóvenes que se encuentran en similares circunstancias. En el acto, el Director del S.P.D.A., estuvo acompañado por tres de los profesionales del Servicio, concretamente Dª. María Fernández Lorenzo, Técnica de Prevención, Dª Elena Bernal Muñoz, Jefa de Departamento en Incorporación Social, y D. Francisco Peña, psicólogo en prácticas de este organismo dependiente de la Diputación de Almería. Por otra parte, se abordaron algunas líneas de cooperación y coordinación entre la Dirección del mencionado Servicio Provincial y los recursos con que cuenta la iniciativa social de NOESSO.

Buscaban muchas cosas…, y encontraron drogas

Recuerdo la primera vez que una de mis maestras de primaria sacaba en clase la palabra droga. La reacción de los chavales de la clase estuvo entre el pánico y la incredulidad: ¿cómo iba a haber gente tan torpe como para hacerse tanto daño? Una década más tarde, me tocó conocer bien de cerca que el pánico estaba fundado y que era creíble que había chicos que se destruían a sí mismos, al tiempo que arrastraban a gran parte de su entorno. Las impactantes imágenes de los años 80 de personas enganchadas a la jeringuilla, con rostros marcados inconfundiblemente, inhabilitados para trabajar, para convivir socialmente, convertidos por necesidad en delincuentes profesionales… han quedado atrás como una triste pesadilla. El perfil, la forma de dar la cara, y las repercusiones (personales, familiares, sociales…) de los “yonkys” de entonces evidentemente no son las de hoy, pero no podemos ser muy optimistas, las dependencias de ahora, siguen causando estragos tanto para la persona que las padece como para quienes viven en su entorno. En este comienzo de siglo los consumidores de drogas comparten nuestro trabajo, son vecinos, amigos y, hasta familia nuestra, pero permanecen invisibles pero, aunque la cocaína y todas sus compañías no den la cara de una forma tan cruda y rápida como lo hacía la heroína de entonces, sus efectos a medio y largo plazo no son menos destructivos. La droga, a pesar de todas las campañas preventivas, ha dejado de ser algo temido y está al alcance de cualquier adolescente en sus lugares habituales de ocio cuando no en su tiempo escolar. Más de la mitad de las personas atendidas por la Asociación NOESSO a lo lardo de 2007 habían iniciado su consumo entre los 14 y 18 años. El uso y abuso de las drogas cuenta con un medio facilita el acceso, que ofrece modelos cercanos de consumo, que nos cuentan las mil maravillas de sus efectos y que nos dicen que “no pasa nada”, que ellos lo hacen cuando quieren y que “controlan”. La mitad de los pacientes ingresados en alguno de los programas de tratamiento tenían antecedentes de consumo familiar. Y esto cada vez es más frecuente, porque el consumo ha dejado de ser una conducta rara, se ha extendido, de manera exponencial el número de población afectada. Otro de los rasgos característicos de esta nueva etapa es que ha dejado de ser una adicción selectiva y marginal, llega a las familias de alto estanding y a las de clases más bajas, afecta a profesionales de la salud como a albañiles y agricultores. Sin embargo, en el caso del perfil de las personas atendidas en NOESSO, el denominador común es el abandono o fracaso escolar, más del 50% no han terminado la ESO. ¿Qué está pasando para que fracasen tan estrepitosamente las nuestras campañas de prevención y las alertas sociales? ¿Qué patología social es esta que hace que, en tiempos de tanta abundancia sea necesario un recurso tan alienante como destructor? La respuesta a estas preguntas ni es fácil ni es única. Una cosa sí parece cierta: esta sociedad no parece tener alternativas para las frustraciones y angustias de muchos chicos que encuentran en el consumo de las drogas el refugio y la respuesta que no obtienen por otra vía. Seguimos gastando energías y medios en prevención, inventamos jornadas, talleres, juegos, pero da la impresión que se convierten en motivos de entretenimiento para los jóvenes normalizados y, ni siquiera eso, para aquellos situados en la deriva del fracaso y la exclusión. Quizá debamos hacer una lectura atenta y responsable de la biografía de cualquiera de las personas drogodependientes que conocemos, de las vías por las que llegaron a la dependencia y la exclusión. Cada una de ellas estaba buscaba muchas cosas –reconocimiento, aprecio, salidas,…- y a cambio encontraron drogas. Seguramente en ellas podamos encontrar también las respuestas sociales que necesitamos para ofrecer a los jóvenes de hoy itinerarios de inclusión, de libertad y autonomía personal. Juan Sánchez Miranda Director de NOESSO