Participamos en la IX Jornadas de Voluntariado, Participación y Solidaridad en el I.E.S. Aguadulce

El 30 de enero participamos en la IX Jornadas de Voluntariado, Participación y Solidaridad en el Instituto Aguadulce en Aguadulce (Almería). Se trata de una jornada en la que nos reunimos  la asociaciones de Almería para exponer nuestros objetivos y actividades de cara a fomentar la implicación del alumnado en actividades solidarias.

Las jornadas contarán con una mesa informativa, charlas y talleres, y la colaboración por parte de las entidades con el Proyecto de Voluntariado del alumnado.

Nosotros contamos con dos intervenciones/ actividades. La primera propuesta titulada: ¿Se puede salir del laberinto de las drogas? Y algunas puertas de entrada al laberinto, será presentada por Manolo Martínez, vicepresidente de la Asociaciñon NOESSO. La segunda intervención titulada: ¿Drogas menores? Las trampas del lenguaje coloquial, irá de la mano de María Jesús, psicóloga de la Comunidad Terapéutica y del programa de adicciones de la Asociación NOESSO.

Ambas presentaciones estarán enfocadas hacia las/los alumnos de 12 a 17 años, es especial al alumnado de Bachiller.

Además de estas dos intervenciones en las charlas de la jornada, la Asociación NOESSO cuenta con un stand donde se presta información sobre nuestras actividades y trabajos a las/ los alumanos que asistan a la jornada.

En la jornada del día 30 de enero contamos con la participación en charlas y talleres de asociaciones como Greenpeace, Vicente Ferrer, Ecologistas en acción, FAAM, Amnistía Internacional, ALCER, AECC, Médicos del mundo, Verdiblanca, Asperger, Amama, Innova, Neurofibromatosis, Ágata verde, Diactiva, El timón, El saliente, Indakana, Frater y Manos Unidas.

También contaremos con la colaboración de: A Toda Vela, Teléfono de la Esperanza, Cruz Roja, Down Almería, ADA, Reval, Alcohólicos Rehabilitados, Familias por la Diversidad de Almería y Colega.

 

NOESSO agradece a las 37 personas voluntarias su apoyo en el Día Internacional del Voluntariado, 5 de diciembre

#HazteVoluntaria #HazteVoluntario

 NOESSO no sería lo que es sin las personas voluntarias que participan en muchas de las actividades de la Asociación. Profesionales de muy diferente tipo que prestan ayudas técnicas a demanda, cuando puntualmente se les necesita como abogados, arquitectos, ingenieros, informáticos, médicos, economistas o expertas medioambientales. La mayoría coinciden en que reciben más de lo que dan y aprenden valores y cercanía con las personas.

En NOESSO los voluntarios y voluntarias realizan tareas de apoyo diario a las personas usuarias de los programas, centros y familias: información y orientación, acogida, acompañamiento y traslado, diseño y realización de talleres y apoyo educativo. También hay personas voluntarias que ejecutan tareas diarias de soporte de la entidad: informatización y registro de datos personales, asientos contables, elaboración de previsiones económicas, acogida, información y formación de personas voluntarias, mantenimiento de equipos informáticos, compras, recogida y transporte de alimentos, preparación y asistencia a eventos. Actualmente contamos con un total de 37 personas voluntarias, de las que 16 son hombres y 21 mujeres.

Este año, como novedad, en el área de inserción socio-laboral, hemos incorporado  un nuevo tipo de apoyo voluntario realizando funciones de “mentoring”, con jóvenes que eran extutelados/as, desde el Programa Incorpora Joven de la Obra Social La Caixa. Se trata de realizar una tarea de ayuda al estudio de chicos/as que abandonaron o fracasaron en sus estudios y que han decidido retomar su tarea formativa.

En la actualidad estamos en proceso de captación y selección de nuevos voluntarios/as mentores. Si estás interesado/a en realizarte acompañando el crecimiento de otras personas, no dudes en escribirnos a: info@noesso.org

Hoy damos Gracias a Carmen #DíaDelVoluntariado.

El voluntariado nos hace mejores personas

Carmen, una valenciana que llegó al Ejido atraída por el crecimiento y contradicciones de esta tierra de migraciones con un equipaje fundamental: su confianza en que la formación hace más libres a las personas y que el trabajo colaborativo es una herramienta cargada de futuro.   

NOESSO no sería lo que es sin personas como Carmen Hernández. Estamos ante una mujer psicóloga y trabajadora social, cofundadora y voluntaria de NOESSO. Forma parte de esa clase de personas vinculadas a la iglesia de base que un buen día, animada por los nuevos aires que trajo el Concilio Vaticano II, dieron el paso de salir de la comodidad de los muros eclesiales para meterse de lleno en los barrios, y ponerse al servicio de las personas más humildes. En 1980 junto a dos compañeras más llegó al Ejido, una población emigrada de las Alpujarras Granadinas, refugio de todo tipo de personas procedentes de zonas deprimidas de Andalucía. En sus primeros años supo lo que era trabajar bajo plástico, como una obrera más. Después de su jornada laboral se ocupaba de abrir las puertas de una escuela de adultos, cuando no existían aún los dispositivos públicos. Desde allí, apoyaba a jóvenes agricultores animándoles a retomar sus estudios y abrirse críticamente al modo de vida imperante, que tantas alienaciones traía consigo, implicando a todos/as en la tarea de crecer como personas, al tiempo que humanizar colectivamente la tierra que habitamos.

Carmen cree tanto en la acción colectiva y colaborativa que contribuyó a poner en marcha entidades de diferente tipo, como Cáritas y de Cruz Roja en El Ejido, la Asociación PRO-SALUD para atención a personas con problemas de alcohol, colaboró igualmente en la puesta en marcha de la Asociación “Almería Acoge” para el trabajo con inmigrantes y refugiados, y se implicó igualmente en la creación de NOESSO, entidad en la que ha militado desde entonces, y donde ha ocupado los cargos de presidencia, vicepresidencia y secretaría, además de mantener su compromiso voluntario en diferentes tareas.

Profesionalmente ha desarrollado su carrera en el Servicio Andaluz de Salud, como Trabajadora Social primero en el Centro de Salud en Vícar y posteriormente en el Equipo de Salud Mental de El Ejido. Carmen es una trabajadora incansable, de convicciones firmes y de lealtad y paciencia infinitas. Desde su jubilación en 2011 lleva desarrollando su tarea voluntaria, a la altura de cualquiera de los profesionales, cumpliendo con su jornada voluntaria completa, haciendo tareas propias de información acogida y acompañamiento a personas con adicciones. Es motivo de risas por sus incontables despistes y olvidos, eso sí, en cosas que ella estima secundarias, pero atenta y comprometida, como pocas, ante lo verdaderamente importante: el cuidado de las personas. ¿Cómo no vamos a dar las gracias a Carmen un día como hoy, 5 de diciembre, Día Internacional del Voluntariado?

Hablamos con ella

¿Cómo se trabaja el voluntariado en NOESSO?

Desde la profesionalidad y el corazón. Que no haya una vinculación económica no nos exime a las personas voluntarias de actuar con profesionalidad. La persona voluntaria debe hacer solo aquello para lo que está preparada. La gratuidad de nuestra intervención no es una carta blanca para intervenir de manera irresponsable.

Pero podríamos decir lo mismo de las personas que actúan en el marco de un contrato de trabajo. El profesional no es alguien que pueda estar en una ONG sin vocación e implicación. Las personas, todas las personas, pero especialmente las que están más deterioradas, se merecen no sólo profesionalidad sino también calidez. La calidad forma parte de esa profesionalidad.

¿Qué te enseña el voluntariado?

Hacer voluntariado te enseña mucho. Es una experiencia muy positiva, te vuelves una persona más comprensiva, más abierta, te enseña a no cerrarte y a tener una buena amplitud de miras.

Vivimos en una sociedad muy mercantilizada, todo parece tener un precio, también el trabajo. Yo como trabajadora nunca me he resignado a ponerle precio a mi trabajo, o a trabajar en función del salario. Poder regalar tu tiempo y todo lo que tú sabes es una forma de devolver lo que has recibido y aprendido durante toda la vida.

¿Qué es lo que más te gusta de ser voluntaria?

Me gusta todo, aunque lo que más me gusta es atender y ayudar a las personas. Me gusta motivarlas, el que sepan que si quieren pueden. Guiarlas y ayudarlas a que vean caminos por los que poder andar.

El voluntariado rompe el perverso e interesado “duo des”, o lo que es lo mismo, te doy para que me des. Dar y recibir gratuitamente es lo que más nos humaniza. La cooperación desinteresada yo estoy segura que es la fuerza que mueve el mundo.

 ¿Hay alguien que hayas acompañado al que recuerdes?, ¿alguna anécdota?

Resulta difícil escoger a una persona. Me acuerdo de todo el mundo, pero hay casos que te tocan mucho más de lleno. Ahora así de pronto recuerdo a una persona que estuvo mucho tiempo en prisión. Había tenido una infancia muy difícil. Paso por todo lo que podamos imaginar, el ser humano se ve sometido a situaciones tan extremas que es capaz de llegar a todo. Ver a esta persona ahora en su trabajo, compartiendo la vida con su familia, formando parte de la sociedad… Historias así son las que nos animan a seguir y a recuperarnos cuando los resultados no son los que esperamos.

¿Cómo describirías el trabajo en NOESSO?

Yo pienso que para mí esta es mi casa. He visto poner desde el primer ladrillo, estaba cuando llegaron las primeras personas que recibimos, hemos sufrido momentos de gran dificultad, momentos en que pensamos que teníamos que cerrar por falta de medios,… Forma parte de mi vida. NOESSO es quizá la tarea a la que más energía y tiempo le he dedicado.

Pero tú me preguntabas por que trabajo en NOESSO. Yo que he trabajado en empresas puras y duras, en la administración, y que he formado parte de estructuras muy diferentes, te puedo decir que esta entidad es un lugar en el que los profesionales y voluntarios gozan de gran libertad. Aquí no funciona el ordeno y mando aunque hay que respetar las normas que nos hemos dado entre todas. Veo esta Asociación como un espacio colaborativo donde cada persona puede aportar lo mejor de sí misma. Para mí es un lujo formar parte de un equipo de profesionales y voluntarios como el que tenemos. Bueno, no todo es de color de rosa, donde hay tantas personas, a veces hay situaciones complicadas que hay que afrontar y reconducir, pero eso es propio de todo grupo humano.

¿Cuántas personas has atendido en el último año?

Este año llevo ya más de 200 personas. Soy la psicóloga responsable de la acogida. Aunque mi tarea se centra sobre todo en el trabajo social, mi formación psicológica me facilita el trabajo de motivar, que es fundamental.

Ya sabes que esta casa ha crecido muchísimo. Ya somos más de 50 profesionales y treinta y tantos voluntarios/as, y atendemos a casi dos mil personas a lo largo del año.

¿Qué obstáculos encuentras?

La falta de infraestructura para enfermos mentales es una de las cosas por las que tenemos que luchar y pedir más recursos. Son de los colectivos que más apoyo necesitan y la red de recursos se queda muy corta. Hay muchos casos de personas que tienen de base un problema de salud mental que además han desarrollado adicciones en su lucha por lograr el equilibrio que no encuentran, y resulta muy difícil romper el cerco de problemas que los tienen atrapados. En otras ocasiones lo que nos encontramos es personas que como consecuencia del abuso de drogas ha derivado en problemas de salud  mental. Cuando se suman patologías se hace muy complejo intervenir con éxito. Pero bueno, NOESSO ha de estar para acompañar con todos los recursos de que dispone al lado de las personas más débiles. Esa es nuestra vocación, o nuestra misión como se dice ahora.

¿Cómo has visto la evolución en la Atención a las Adicciones en estos 30 años?

Cada vez llega gente más desestructurada. Cuando comenzamos en los años 80 nos llegaban personas muy jóvenes con problemas de adicciones. Ahora son personas de más de 40 años con problemas psíquicos y físicos. Empezamos con gente de 30 años para abajo y ahora vienen con 40 años para arriba, te puedes hacer el grado de degradación de personas tan mayores, que pueden llevar consumiendo desde los 16 o los 18 años, y que además en muchos casos nos encontramos con problemas mentales. Lo peor de este momento es la llegada de personas multipatológicas, donde las causas de exclusión se suman.

Otra de las cosas que me parece que ha cambiado mucho es la incorporación de las mujeres prácticamente al mismo nivel que los hombres, aunque sus perfiles y tipo de consumos sean diferentes. Me resulta muy doloroso que estén excluidas del sistema de atención a sus adicciones. Son muy pocas las que se atreven a ponerle nombre a su adicción y a pedir ayuda. La mayoría se están consumiendo en su propia casa.

Por último, es muy preocupante que cada vez los consumos se inicien a más temprana edad. A veces pienso que esta sociedad no tiene otra cosa que ofrecerle a nuestros adolescentes y jóvenes que porros para quitárselos de en medio. Y para colmo ellos/as lo hacen como si estuvieran disfrutando de su libertad. Pero al final cuando se dan cuenta están en un laberinto. Esta juventud se merece una vida mejor. Yo me creo eso de que venimos al mundo a ser felices, y lo que no conduzca a la felicidad y la realización humana es un fracaso colectivo.

¿Cuál crees que es el reto de las adicciones en la actualidad?

Lo primero de todo que nos tomemos en serio la forma en que tratamos a nuestros/as niños/as. Debemos entrenarles para que aprendan a convivir y ser felices. Que crezcan entre valores, que se les respete su derecho a crecer con dignidad. Esa es la auténtica prevención. Y, desde luego, para quienes entren en situaciones de deterioro y de adicción, actual lo más rápido posible. Y por último, trabajar por las personas, luchar para que haya esa infraestructura que necesitan para superar el bache y salir. La salud es un derecho universalizado en nuestro país, y eso significa que no puede haber nadie con problemas que no pueda recibir su tratamiento.

 

“Yo de mayor quiero ser como Cecilia”

Entrevista a Cecilia de la Fuente García, voluntaria de NOESSO desde hace más de 30 años. 

Más de 30 años como voluntaria en NOESSO hacen que Cecilia sea una persona de peso en la asociación. Ella tiene muchas anécdotas que contar y ha acompañado a centenares de jóvenes para lograr superar sus obstáculos, volver a la sociedad y superar los problemas de adicciones. Cecilia tiene 86 años, los acaba de cumplir, y sufre una dolencia importante. Sin embargo, nadie lo diría, su vitalidad, su buen aspecto físico, sus ganas de vivir y ayudar a los demás logran superar cualquier situación. Hace mas de 40 kilómetros diarios en su coche para llegar a las oficinas de NOESSO en Vícar y colaborar con labores administrativas. “Hemos mejorado mucho en estos años. Empezamos siendo un barco de vela, y ahora somos un trasatlántico”, comenta sobre el proceso que ha vivido en la entidad. Cecilia ha estado enrolada como educadora en la Comunidad Terapéutica de Laujar de Andarax. También forma parte de la Junta Directiva de NOESSO, en la que ha desempeñado el cargo de presidenta durante más de 20 años, aún sigue en la brecha, ahora como vocal. Sus compañeros la definen como una persona que ha mantenido por encima de todo la confianza del grupo. Ha creído en las personas, en que todos y todas tenemos remedio y podemos superar todos los obstáculos. Genera un ambiente cálido y grupal a la hora de trabajar, un clima para crear y para creer, es muy constante, vive con calidad y no la han visto desfallecer en 30 años, tiene un alto compromiso en la lucha contra la pobreza y participa en la plataforma “Almería Unida Contra la Pobreza”.

Cecilia estuvo en NOESSO desde los comienzos, cuando empujados por la presión por parte de madres y padres de la zona del poniente almeriense, y  alarmados ante las primeras víctimas de la heroína y los estragos del VIH, pusimos nombre a esta iniciativa, con vocación de hacer compañía, de echar una cuerda a la acogerse en medio de un mar de sufrimiento, de ahí el nombre que se eligió: “No Estás Solo/a”.

De aquel primer grupo motor ya quedan pocas personas, y una de ellas es Cecilia. Una de esas mujeres incombustibles sin las que no sería ni imaginable el recorrido seguido. La constancia de Cecilia la ha tenido poca gente. Ella forma parte de ese grupo de imprescindibles que han hecho posible este viaje colectivo. En los momentos más críticos ella sostiene un buen clima de trabajo y se preocupa, por encima de todo, de las personas. Con motivo de su cumpleaños este viernes, desde NOESSO la entrevistamos y celebramos con ella una pequeña fiesta desayuno.

¿Qué es lo que te llevas después de haber estado 30 años de voluntaria en NOESSO?

¡Anécdotas hay muchas, imagínate! Yo era profesora en Málaga, en un módulo de FP, allí tuve el primer contacto con chicos y chicas que estaban muy desestructurados y con las primeras problemáticas de drogas.

¿Y qué hacías para ayudar a las personas con adicciones?

Conocí, bueno podemos decir que asistí al nacimiento de NOESSO, y desde entonces no hemos dejado de trabajar por “rehacer a la persona entera”, siempre ha sido un trabajo muy personalizado. Notabas que la gente tenía recursos en sí mismos, pero muchas veces se encontraban en momentos muy acabados y necesitaban un apoyo para emprender su cambio. La dependencia que tenían estaba ahí. Me quedo con el comentario de varios chicos que decían: “si yo hubiera sabido esto, si hubiera tenido la oportunidad de adolescente de hablar así,  no hubiéramos caído”, eran personas muy jóvenes. Yo soy religiosa. Iba a Laujar tres días y allí pensaba que cada minuto contaba para sus necesidades, para estar presente en todos sus movimientos. Ahora estoy en la sede de la Asociación donde, entre otras cosas, hacemos la acogida. Ese primer encuentro donde crear un clima de complicidad y de confianza de estar con la persona recién llegada.  Antes venía los cinco días de la semana como un reloj, pero me quedo con que me han dado más de lo que he dado yo.

¿Cómo  crees que ha evolucionado el perfil de persona con adicciones?

El uso de las drogas ha ido cambiando y evolucionando. Cuando empezamos nos encontrábamos con gente muy joven que no estaba bien informada, en los primeros momentos apareció la alarma social del VIH y el sida, y después empezó a haber más información y a que el tema estuviera más controlado, de esta forma cambió el perfil de drogodependiente. Comenzaron a venir personas que necesitaban ayuda, eran más mayores, con edad entre 40 y 60 años. Esto me llevaba más a trabajar desde el punto de vista de recuperar la dignidad. Sin embargo, cuando nos encontramos con perfiles de edad elevada, ya se presenta una situación más difícil para que recuperen su puesto en la sociedad. Pero, hay que estar alerta, porque actualmente han vuelto los perfiles de chavales jóvenes con ofertas de drogas muy agresivas. Además, muchos de ellos se quedan con secuelas mentales, aunque en muchos casos no sabemos si esas secuelas son a causa del abuso de las drogas o era algo que tenían a la base y se ha desencadenado.

¿Cómo ha sido compartir tanto tiempo con el equipo de profesionales de NOESSO?

Nunca me he sentido sola. Nunca he sentido que trabajara en solitario. Tenemos un equipo de profesionales y voluntarios/as formidable. Es una auténtica gozada. Cualquier duda la comparten y la comentamos.

¿Además de trabajar en la atención a las adicciones que más tareas has realizado?

He dado clases, he sido educadora, estuve tres años dando clases de idiomas, también con grupos que tenían una problemática de fracaso escolar, pero pese a que he realizado muchas tareas, para mí lo más impactante que he hecho ha sido el acompañamiento a la hora de la rehabilitación de personas con adicciones. Lo que se hace en Laujar es muy fuerte. Ahora se está yendo un paso más allá con los programas de inserción y me gustaría apuntarme.

¿Quieres hacer “mentoring” para chicos y chicas ex-tutelados? NOESSO abre el plazo para ser voluntario

Desde NOESSO recomendamos este voluntariado de mentoring y acompañamiento para chicos y chicas extutelados. El voluntariado es una actividad de carácter no lucrativo, que reporta valores y beneficios a las personas que están en los programas.

El voluntariado te permite desarrollar habilidades que más adelante pueden contribuir a tu desarrollo en otros sentidos, no solo personal, o social, ya que al acompañar a personas y ayudar a los demás se aprender una serie de habilidades que de otra forma no se podrían desarrollar. Esta experiencia te permitirá salir de tus círculos habituales y conocer otras realidades. Además, recientes estudios revelan que quienes utilizan parte de su tiempo para hacer voluntariado tienen: menos propensión a padecer depresión, una mayor habilidad funcional, y mejor autoestima que quienes no lo hacen. Puede incluso brindar más beneficios que hacer ejercicio físico o gozar de una buena alimentación. Tienen un mejor estado de salud y son personas más longevas.

Si quieres más información sobre este voluntariado específico para ser mentor o mentora de una persona ex-tutelada, que forma parte del Programa #IncorporaJóven (Obra Social “La Caixa” y Fundación “Cajasol”), no dudes en llamar al 664.266.350 o escribir a: incorporajoven@noesso.org