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NOESSO CREA EL PRIMER CENTRO TERAPÉUTICO PARA MUJERES CON ADICCIONES Y SALUD MENTAL EN ALMERÍA

La Asociación firma una cesión de uso de 30 años para habilitar un espacio pionero en el entorno rural de Almanzora (Cantoria).

NOESSO (No Estás Solo) ha dado un paso decisivo en la atención a mujeres con problemas de adicciones y salud mental, tras la firma del contrato de cesión de uso por 30 años de una finca rústica situada en el paraje conocido como “El Cañillo”, en el término municipal de Cantoria (Almería). Se trata de un enclave privilegiado, rodeado de naturaleza, donde la entidad adaptará las instalaciones para crear un espacio terapéutico único en la provincia y en todo el sureste español.

El acto de la firma ha contado con la participación de una amplia representación de la Junta Directiva de la entidad, el presidente de NOESSO, Juan Sánchez Miranda, y del propietario de la finca, Juan Manuel García, que ha cedido de forma gratuita el uso del espacio reconociendo el profundo impacto social del proyecto.

Las instalaciones, actualmente en proceso de adecuación, incluirán zonas residenciales con capacidad para hasta 23 mujeres, áreas terapéuticas, despachos de atención psicológica, comedor, sala de usos múltiples, así como zonas para el personal educativo y técnico. El modelo de intervención se basará en un enfoque integral para mujeres con patología dual (adicciones y trastornos mentales), desde una perspectiva que contemple las necesidades específicas de estas personas, en un entorno seguro y libre de interferencias externas.

El recurso que proponemos se centrará en el abordaje de las problemáticas presentadas por ellas desde una visión integradora e innovadora, en la que pongamos el foco de trabajo en las personas que atendemos más allá de las patologías que presentan, enfocándonos más en sus habilidades que en sus carencias y considerando a cada una de ellas como una mujer, válida y suficiente y a la que distintas circunstancias individuales, sociales y sanitarias han generado unas dificultades que el tratamiento que ofrecemos pretende ayudar a solventar generando esa percepción de suficiencia que cada una de ellas posee, más allá de su momento individual”, destaca Miguel Martín, psicólogo especialista en tratamientos de adicciones.

Este recurso viene a cubrir un vacío estructural en el mapa de servicios sociosanitarios: actualmente no existe en Almería, ni en Andalucía Oriental, un centro especializado que atienda específicamente a mujeres en esta situación de extrema vulnerabilidad. “La puesta en marcha de este proyecto no es solo una noticia esperanzadora para muchas mujeres y sus familias, es también una llamada a la sociedad para que comprenda, acompañe y apoye procesos reales de recuperación”, ha afirmado Sánchez Miranda.

Por su parte, Beatriz García, directora y psicóloga de la entidad, manifiesta que se siente profundamente ilusionada por el inicio de este Proyecto. “Durante muchos años hemos atendido a mujeres que arrastran historias de sufrimiento marcadas por la adicción, la violencia y una clara falta de recursos específicos para su realidad. Este centro nace precisamente para dar respuesta a estas vidas, desde un enfoque profesional, humano y con perspectiva de género. Poder ofrecer un espacio seguro, terapéutico y especializado en plena comarca del Almanzora es, para mí, una conquista colectiva y un compromiso firme con quienes más lo necesitan. Este centro representa una oportunidad real de comenzar de nuevo para muchas mujeres que merecen ser escuchadas, cuidadas y acompañadas en su proceso de recuperación”.

El compromiso de NOESSO se refleja también en la sostenibilidad del proyecto, que es el reto inmediato más importante ante el que nos enfrentamos. La entidad asume íntegramente los costes de remodelación, adaptación normativa y mantenimiento, así como la dotación de un equipo profesional compuesto por psicólogas, educadoras, trabajadora social, médico y personal auxiliar.

“Este centro es una apuesta valiente por la dignidad, la salud y la inclusión de mujeres que durante demasiado tiempo han sido invisibles”, ha señalado el presidente de la ONG. Con esta cesión, NOESSO afianza su misión de “no dejar solas” a las personas más vulnerables, sumando más de 35.000 historias de superación en sus 35 años de trayectoria.

«Hay personas que están vegetando en sus casas» – Entrevista de Canal Sur Almería a Juan Sánchez

Dia internacional de la salud mental - NOESSO

Salud Mental y Adicciones – Día Internacional de la Salud mental

NOESSO RECOGE EL PREMIO ANDALUCÍA + SOCIAL

Un premio que reconoce casi tres décadas de trabajo haciendo frente a las adicciones, abordando trastornos de conducta de menores y gestionando la inserción laboral de las personas más vulnerables.

La gala de entrega del premio tuvo lugar el pasado 17 de Diciembre, en la “Casa de las Mariposas” con la presencia de autoridades, socios, voluntarios y profesionales de las diferentes entidades galardonadas.

El reconocimiento a NOESSO

El Premio Andalucía más Social a las buenas prácticas en el ámbito de las Adicciones, en su modalidad de buena práctica colectiva ha sido concedido a la Asociación NOESSO (No Estás Solo), por sus 28 años de trabajo en apoyo terapéutico y educativo a quienes sufren algún tipo de adicción, trastornos de conducta o situaciones de riesgo, ayudando a la superación de las consecuencias de la exclusión social de estas personas y promoviendo la normalización, la integración social y la inserción laboral. Y todo ello, siempre desde el respeto a la dignidad de la persona y la calidez en la atención.

Un trabajo en equipo

En sus palabras de agradecimiento a la Delegación de Igualdad, María Luisa Martín, presidenta de NOESSO, manifestó su satisfacción por el reconocimiento público del esfuerzo que venimos realizando el equipo de personas voluntarias, profesionales y socias que conforman nuestra entidad.

Casi tres décadas de trabajo al lado de las personas más vulnerables

Hace casi tres décadas, que un puñado de “quijotes”, sin otro equipaje que nuestra sensibilidad, prestamos oído a las personas afectadas por problemas de adicciones y nos pusimos, manos a la obra, para poner en marcha respuestas profesionales que ayudasen a prevenir y abordar terapéuticamente e los graves problemas de salud que acarrea tener una adicción.

Nuestra mejor recompensa ha sido haber visto levantarse y recuperar su libertad y dignidad a centenares de personas. No obstante, el reconocimiento de la sociedad en la que intervenimos, supone un respaldo que nos refuerza y da alas en una tarea, que ha de hacer frente cada día a retos muy complejos, donde la persona que atiendes atraviesa situaciones límite.

Las adicciones han de ser reconocidas como patología y ser atendidas por el sistema público

Las adicciones (con o sin sustancia) no pueden ser la patología olvidada del sistema sociosanitario. Las personas que sufren este tipo de problema de salud han de tener el reconocimiento de su situación y ser atendidas en dispositivos públicos o concertados. Todas, sin exclusión alguna.

La patología dual una preocupación que sigue esperando mejores respuestas

Particular preocupación merecen quienes presentan junto a su adicción otras patologías orgánicas y mentales. En estos casos el sufrimiento de estos pacientes y de sus familias se ve multiplicado exponencialmente, y las dificultades de tratamiento han de vencerse redoblando esfuerzos y mejorando los dispositivos de apoyo y tratamiento especializado.

Buena parte de las mujeres sufren sus adicciones ocultas y ocultadas

No quiero terminar sin resaltar la particular invisibilidad de las mujeres con problemas de adicciones. Aunque desgraciadamente el número de mujeres que tienen este tipo de problema cada vez se equipara más al de los hombres, sigue siendo totalmente minoritario el porcentaje de las mujeres que lo reconocen, y mucho menor el de las que piden atención en la red de servicios disponibles.

Queda, por tanto, pendiente el reconocimiento de la desigualdad de género, y nos lleva a denunciar el sufrimiento callado de las mismas, y la sospecha de que, no sólo muchas mujeres no reciben la atención que necesitan, sino que además recae sobre ellas el peso de una cultura machista que les recrimina y les culpabiliza, cuando no las excluye y las maltrata.

Gratitud por el reconocimiento institucional sí, pero junto a él medidas en favor de la atención a las personas

En definitiva, agradecemos sin duda todos los reconocimientos, pero el verdadero premio ha de traducirse en una mejora de la visibilidad de las personas que sufren adicciones, así como el compromiso firme para que se garantice el acceso universal y gratuito, de hombres y mujeres, a los tratamientos adecuados.

Junto a NOESSO fueron premiados

En relación a la categoría de Premios Andalucía más Social en Almería a las ‘Buenas prácticas en la atención a Personas con Discapacidad’, el galardón ha recaído en la Asociación de Niños con Discapacidad ANDA, por su dedicación al trabajo con niños y niñas con diversidad funcional de la provincia de Almería, en la promoción de su autonomía e independencia, a través de las actividades de dirigen, desde la integración y normalización de cualquier tipo de discapacidad.

En la categoría ‘Andaluna de Atención a la Infancia’, el premio es para José Martínez Ruiz, director del Centro de Acogida Inmediata de Menores Indalo, por sus 38 años de absoluta dedicación a los niños y niñas tuteladas de Almería, por su buen hacer y su contribución personal a la atención y cuidado de los menores atendidos en el sistema de protección.

Con respecto a los Premios Andalucía más Social a las buenas prácticas en la atención a las personas mayores, se ha reconocido en esta edición al Ayuntamiento de Fiñana, por haber servido de enlace intergeneracional entre las personas mayores y jóvenes de su municipio y por su contribución a la recuperación de la tradición del mundo rural y su lucha contra el despoblamiento de los pueblos de interior.

Por otra parte, el Premio a la buena práctica colectiva en la categoría de Comunidad Gitana ha sido para el Club Deportivo Padre Huelin, por su proyecto ‘Deportes en la Frontera’, con el que ha contribuido a la formación del tejido social necesario para el desarrollo integral de niños y niñas, jóvenes y sus familias, en los barrios más desfavorecidos de la capital.

En la categoría de Voluntariado, el premio de buena práctica colectiva es para la Asociación FRATER, Almería, por su trabajo en la lucha contra el aislamiento y a favor de la eliminación de barreras para las personas con diversidad funcional y por su compromiso con la plena inclusión social y la mejora de la calidad de vida, con especial atención a las mujeres, difundiendo valores de ayuda mutua, solidaridad y participación social activa.

En lo que se refiere al galardón al trabajo de las personas LGTBI y sus familiares, el premio a la mejor iniciativa individual ha sido para Bibiana Montoya López, por su lucha por el respeto a los derechos humanos, acompañamiento y contribución a la visualización y normalización de las personas del colectivo LGTBI.

Finalmente, el Jurado ha decidido conceder dos menciones especiales. Una en las buenas prácticas a la atención a las personas con discapacidad, para Canal Sur Radio y Televisión, por su aportación en la promoción de la inclusión lingüística en todos sus contenidos. Y otra en el ámbito del Voluntariado a Emilia Jiménez Muñoz, por su dedicación y entrega personal a la formación y consolidación.

NOESSO RECIBE EL PREMIO «ANDALUCÍA+SOCIAL», EN SU PRIMERA EDICIÓN

La Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, concede el premio “Andalucía Más Social” a la Asociación NOESSO (No Estás Solo) por sus buenas prácticas en la prevención y tratamiento de las adicciones.

 

El valor del reconocimiento externo

Desde el punto de vista de una persona militante, implicada de manera altruista, con cualquier causa generadora de vida, no es la percepción y el reconocimiento externo, evidentemente, las fuerzas que prevalecen e impulsan el compromiso con y por los demás.

Este es el caso de aquel puñado de “quijotes” que, hace casi tres décadas, prestamos oído a las personas afectadas por problemas de adicciones y nos pusimos, manos a la obra, para poner en marcha respuestas profesionales que ayudasen a prevenir y abordar terapéuticamente este grave problema de salud. Nuestro trabajo estaba y está enfocado a dar salida a las urgencias que provienen de las heridas personales y sociales que una adicción genera.

“El sueldo” del trabajo de todos estos años, en forma de recompensa,  ha venido fundamentalmente de manos de las personas afectadas que han encontrado un punto de apoyo para salir del lodazal en el que se encontraban atrapadas.

Dicho lo anterior, no es menos cierto que, por más peso que tenga para una ONG el “registro interno”, el reconocimiento de la sociedad en la que intervenimos, de manos de quienes la representan, supone un respaldo que nos refuerza y da alas en una tarea, que ha de hacer frente cada día a retos muy complejos, donde la persona que atiendes atraviesa situaciones límite.

Las otras señales del trabajo bien hecho

Por otra parte, vista con perspectiva la vida de la Asociación, hemos pasado del lógico desconocimiento y desentendimiento institucional, de una iniciativa que acababa de ponerse en marcha, y que no tenía “carta de ciudadanía” en  la cartera de servicios sociosanitarios públicos, a un progresivo reconocimiento y apoyo del trabajo que hemos ido desplegando a lo largo de la historia de la entidad. Actualmente buena parte de nuestros programas de prevención e intervención terapéutica son respaldados mediante conciertos y subvenciones públicas.

El reconocimiento pendiente

Las adicciones no pueden ser la patología olvidada del sistema sociosanitario. Las personas que sufren este tipo de problemas de salud han de tener el reconocimiento de su situación y ser atendidas en dispositivos públicos o concertados.

En muchas ocasiones, ante la previsión de la tardanza en la atención pública, muchas personas han de afrontar el pago de su tratamiento empeñándose ellas y sus familias.

Particular preocupación merecen quienes presentan junto a su adicción otras patologías orgánicas y mentales. En estos casos el sufrimiento de estos pacientes y de sus familias se ve multiplicado exponencialmente, y las dificultades de tratamiento han de vencerse redoblando esfuerzos y mejorando los dispositivos de apoyo y tratamiento especializado.

No queremos acabar sin resaltar la particular invisibilidad de las mujeres con problemas de adicciones. Si la prevalencia de esta patología, según diversos estudios especializados (*), entre hombres y mujeres tiende a equipararse, sigue siendo totalmente minoritario el porcentaje de las mujeres que reconocen este tipo de problemática y piden atención en los servicios especializados. Particularmente grave es el caso de adicciones como el consumo de tranquilizantes y opioides.

Así, por ejemplo, en el caso de consumo de cánnabis entre estudiantes europeos de entre 15 y 16 años la prevalencia es del 6% para chicas y el 9% para chicos. Sin embargo de quienes inician tratamiento se sitúa en el 17% para chicas y el 83% en los chicos (*).

Queda, por tanto, pendiente el reconocimiento de la desigualdad de género en el acceso a los tratamientos, lo que visto desde otra perspectiva, nos lleva a denunciar el sufrimiento callado de las mismas, y la sospecha de que, no sólo no reciben la atención que necesitan, sino que además recae sobre ellas el peso de una cultura machista que las recrimina y las culpabiliza, cuando no las excluye y las maltrata.

En definitiva, agradecemos sin duda todos los reconocimientos al esfuerzo de todo nuestro equipo de profesionales y voluntarios, pero el verdadero premio ha de traducirse en mejora de la visibilidad de las personas que sufren adicciones, así como el compromiso firme para que se garantice el acceso universal y gratuito, de hombres y mujeres, a los tratamientos adecuados.